
Por: Edgar Ochoa/ NOTIVER
El “Papas” hizo explotar el nido
El Beto Ávila volvió a vivir una noche de esas que se quedan tatuadas en la memoria del aficionado jarocho, porque cuando parecía que Oaxaca se robaba el último juego de la serie apareció el héroe inesperado, el hombre que cargó con el peso ofensivo y defensivo del equipo: Andrés “Papas” Álvarez.
El Águila de Veracruz dejó en el terreno a los Guerreros con un dramático triunfo de 9-6 en la novena entrada gracias a un bombazo al jardín derecho que hizo explotar el estadio y confirmó que en el beisbol nunca se acaba nada hasta el último out.
Oaxaca había pegado primero con el poder de Juan Santana y por momentos parecía tener controlado el encuentro, pero este Águila mostró carácter y poco a poco comenzó a despertar con el madero.
Jake Cave inició la reacción y después llegó ese cuarto episodio donde Veracruz armó un rally de cinco carreras que cambió totalmente el rumbo del juego.
Ahí apareció “Papas” Álvarez con un doblete productor que encendió a la tribuna, mientras Corey Rosier y Sebastián Elizalde también se sumaban al ataque para darle vuelta a la pizarra.
Sin embargo, Oaxaca jamás dejó de pelear, Santana volvió a castigar con otro cuadrangular y la Tribu Zapoteca empató el juego en la novena entrada, silenciando por un instante el Beto Ávila y dejando la sensación de un golpe anímico muy duro para los jarochos.
Pero Veracruz respondió como responden los equipos que quieren cambiar la historia de una temporada.
Con dos outs en la pizarra y toda la presión encima, Andrés Álvarez tomó el bat y encontró el pitcheo perfecto para mandar la pelota rumbo al jardín derecho y desatar la locura total en el puerto.
Jake Cave y Austin Shenton cruzaron el plato antes que él mientras la afición explotaba de emoción.
Álvarez no solo fue el MVP por el cuadrangular del triunfo, también fue pieza clave durante todo el encuentro con producciones importantes y un trabajo defensivo sólido que sostuvo a Veracruz en momentos determinantes.
Aunque El Águila perdió la serie, esta victoria puede representar mucho más de lo que dice el standing, porque el equipo mostró capacidad de reacción, personalidad y hambre de competir hasta el final.
Ahora Veracruz recibirá este fin de semana a los Pericos de Puebla con la esperanza de convertir esta noche mágica en el inicio de una buena racha, porque cuando un clubhouse recupera confianza, el beisbol cambia por completo y anoche, en el puerto, El Águila volvió a creer.