
Party Mode
FÉLIX CORTÉS CAMARILLO
El título y la idea los puso el gobernador del estado de Nuevo León, el mentirosillo Samuel García.
El resto lo pusieron sus entusiastas gobernados, felices con la convocatoria.
La estratagema tiene prosapia: los gobernantes desde siempre inventan un juego que los gobernados pagan, y al practicarlo distraen su atención de los problemas que día con día les atormentan.
El pretexto llegó como anillo al dedo, para usar la fraseología de los gobernantes de Morena aunque Sammy el mentiroso sea de los naranja, un color que a su tiempo iba a usar brevemente para su triquiñuela.
Hace años la FIFA, que es el organismo más poderoso que existe fuera de los gobiernos en el mundo, y maneja el estupendo negocio que es el futbol profesional y cada cuatro años un campeonato mundial, que suele abrir las puertas a una danza millonaria al son de las patadas a un balón.
Cabe decir que es también una de las organizaciones internacionales más corruptas que existen.
Este año la Copa del Mundo se está realizando en una sede compartida por tres países americanos: Estados Unidos, Canadá y México.
Y este año también, por primera vez en su historia, la Copa aumentó el número de selecciones nacionales participantes, de los 32 de la vez pasada en Qatar a los 48 de la Copa 2026.
En teoría, al escribir la línea precedente estoy cometiendo un delito en contra de la protección de la propiedad intelectual.
El nombre del torneo, como todas las marcas, frases, títulos relacionados con él, son propiedad (marcas registradas) de la FIFA.
Nadie puede hacer uso de ellas si no tiene el permiso explícito y contractual con los pillos que hoy comanda el austríaco Gianni Infantino desde sus oficinas en Suiza.
Otra de las innovaciones que aparecieron en la versión 2026 de eta competencia, facilitó el surgimiento del Party Mode neolonés: el precio de las entradas a los estadios en los tres países se fijó en el rango de los más altos del mundo para efectos de eventos deportivos.
De esta suerte, la fiesta que cada cuatro años era una celebración deportiva accesible a las clases medias que consumen las cervezas, refrescos, autos, ropa deportiva y otros objetos que directa o indirectamente se anuncian en el evento, podían, con ahorros o tarjeta de crédito, comprar entradas, se convirtió en una gran gala, con 45 fiestas de postín, accesible sólo a minorías adineradas de todo el mundo.
Esa nueva circunstancia, y no solamente en Nuevo León o en México, propició la idea del Party Mode.
Llevar, con el patrocinio del dinero público, a grandes áreas en las que -con el dinero público- se colocaron enormes pantallas que proyectan TODOS los juegos de la Copa para ser vistos en modo gratuito: los que querían verlos en su casa, solo pueden ver un número limitado de partidos, a menos de que paguen televisión restringida.
Esto es, de paga.
En el Party Mode site, los jodidos pueden ponerse hasta el gorro con las cervezas patrocinadoras (a coste de los jodidos, claro), salvo en una ocasión en que el gobernador mentiritas García se puso guapo y disparó chelas para todos.
Con dinero del erario, desde luego.
Ya habrá momeneto de revisar lo que nos dejó la Copa Infantino 2026 a los mexicanos, siempre dispuestos a agarrar la fiesta.
Por lo pronto adelantemos que los gobiernos de los tres estados sede firmaron un convenio con la FIFA exentando de impuestos todas las ganancias generadas para el ente trasnacional.
PILON PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): Uno de los principios de Jules Rimet, el inventor de las Copas del Mundo de Futbol, era apoyar el desarrollo del deporte, separado absilutamente de la política.
Infantino y el presidente Trump tienen una cercana amistad o alianza, qué se yo.
Lo cierto es que son muy cuates.
Tano, que cuando el parlamento noruego, que otorga el premio Nobel de la Paz no suizo ceder a las presiones del gobierno de los Estados Unidos para dárselo, el premio, a donald Trump, Infantino, por parte de la FIFA, inventó el premio FIFA de la paz, y en su primera edición -tal vez la última- y se lo entregó a Trump.
Fruslerías: el oro día, un árbitro de la FIFA expulsó por motivos deportivos a un seleccionado de los Estados Unidos.
El reglamento del futbol dice que un jugador sujeto a tarjeta roja, no puede jugar, por lo menos en un encuentro siguiente.
Eso por motivos deportivos.
por motivos políticos, Infantino y su FIFA anularon la sancion a petición de su cuatacho.
felixcortescama@gmail.com