
gilberto haaz
LA ORDEÑA DEL HUACHICOL
Uno no puede ni imaginar el daño al erario y a los mexicanos y a Pemex, que la tienen quebrada hace años.
Con ese aspecto del huachicol, cada mexicano parece un huachicolero en cada hijo nos dio.
Por aquí cierran un ducto y por aquí abren otro.
Me acuerdo el día que llegó el salvador de la patria, Juan Camaney López Obrador, gritaba a los cuatro vientos, como manager del equipo de béisbol Tabasco, que el robo a Pemex terminaba.
Y sacó la chequera que le dejó llenita Quique Peña Nieto y mandó a Marcelo Ebrard a Estados Unidos a comprar pipas nuevas, porque ahora Bienestar, o sea el gobierno, repartiría la gasolina y se acababan los chupaductos y los compra-gasolina-chueca- Aja.
Mira tú.
Era enero de 2019, presente lo tengo yo, El presidente se dio el lujo hasta de pedir permiso a la ONU porque esta vez no iba a licitar, urgían para parar a los huachicoleros y es así que con el poder de su firma compraron en cash 517 pipas por 850 millones de dólares.
(Ah cómo han tirado dinero a la basura estos bárbaros).
Dijeron que desde ese bendito día se acababa el huachicol.
Jesús nos ampare.
Las colas a las gasolineras eran terribles, comenzaba a escasear la gasolina y los chupamaros seguían chupando ductos, tanto que a los pocos días en el ducto Tula-Hidalgo, al estar chupando la gasolina les explotó y mato a 93 personas, que se acercaban con cubetas a recoger la gasolina.
Otra de AMLO.
LOS NEGOCIOS ALEDAÑOS
Un día la delincuencia organizada se dio cuenta que el mejor negocio era el petróleo, y comenzaron a robárselo con la complacencia de ingenieros y trabajadores de Pemex, que eran los que sabían taladrar y abrir y cerrar ductos.
Pura vida, diría Clavillazo.
El descaro fue tal que en los puentes de los caminos había gente con cubetas vendiendo gasolina al menudeo.
Nada pasó.
El tiempo, o ese tiempo cruel que nada perdona, dio cuenta que el robo estaba al más alto nivel, desde el más encumbrado, que lo sabía, hasta los mandos medios de secretarios y gente de gabinete y gobernadores y almirantes y luego le encontraron otra rueda de la fortuna, compraban algo que simulaba otro producto y pagaban muchos menos impuestos a Hacienda, pero era gasolina pura lista para desembarcarla y llevarlas a cientos de pipas que allí se estacionaban en los puertos y nadie hablaba, los mariachis callaron.
Estaban todos hasta las manitas.
Desde el uno arriba hasta el más abajo.
A todo salpicaban esas millonadas de dólares, y el país en quebranto y peleando con Trump de que no venga por los narcos, que aquí son intocables.
En Argentina hay un almirante detenido, otro en México, esa madeja la quiere Trump porque va a llegar bien arriba, y entonces sí, el estado fallido hará Plum y otra historia cantará.
Toqué el tema por una nota que llamó mi atención, del mismo gobierno federal: “Bajan 30% las perdidas por huachicol en 2026.
La ordeña de combustibles llegó a 3 mil 812 millones de pesos en el primer trimestre, dato que contrastaba con 5 mil 417 millones de pesos de hace un año”.
Para Ripley.