
Por: Edgar Ochoa/ NOTIVER
La modernidad toca la puerta en la LMB
La Liga Mexicana de Beisbol Banorte está por vivir un momento histórico y también polémico, porque a partir de este viernes 22 de mayo llegará oficialmente el famoso “umpire robot” a los diamantes del circuito veraniego, un sistema que automatizará el marcado de bolas y strikes durante todo el juego mediante la tecnología Trackman, dando un paso enorme en la modernización del beisbol mexicano.
En esta primera etapa, cada equipo jugará dos series bajo este formato, una en casa y otra como visitante, con una mecánica distinta en el cuerpo arbitral, ya que las tradicionales cuartetas se convertirán en tercias con umpire en home, primera y tercera base, mientras el cuarto oficial trabajará desde el palco de operación conectado directamente con el sistema que enviará las decisiones en tiempo real.
La intención es clara: reducir el error humano y ofrecer mayor justicia deportiva, convirtiendo a la LMB Banorte en la primera liga profesional de América que utiliza esta tecnología en juegos oficiales de temporada regular.
Para muchos aficionados esto representa evolución pura, precisión y transparencia en el conteo, pero para otros significa quitarle parte del sabor al juego, porque desaparece la discusión con el umpire, el reclamo desde la cueva y ese dramatismo que tantas veces cambió el rumbo de un partido.
En estos encuentros no existirán retos a la zona de strike porque la computadora tendrá la última palabra, aunque sí continuarán las revisiones por replay para jugadas específicas.
Ahora el debate está servido en la mesa del beisbol mexicano: ¿de verdad veremos un juego más justo o simplemente estamos entrando a una era demasiado fría y tecnológica para el rey de los deportes? Los pitchers tendrán que ajustarse a una zona exacta, los bateadores ya no podrán voltear incrédulos al umpire y los managers perderán una de sus armas favoritas: la presión sobre el hombre de azul.
La modernidad toca la puerta del diamante y la pregunta queda abierta para todos los aficionados: ¿qué piensan de esta nueva forma de marcar bolas y strikes?, ¿es un avance necesario o poco a poco le están quitando la esencia al beisbol?
Despiertan los filibusteros
Piratas de Campeche reaccionó en el momento exacto y con un ataque demoledor de seis carreras en la octava entrada venció 9-3 a El Águila de Veracruz para empatar la serie en el Estadio Nelson Barrera Romellón, en un juego donde los filibusteros aprovecharon los errores defensivos y encontraron el batazo oportuno cuando más lo necesitaban.
El Águila parecía tener el control desde temprano gracias al poder de Daniel Montaño, quien desapareció la pelota por el jardín derecho en la segunda entrada, mientras Jack López produjo otra con elevado de sacrificio para colocar el 2-0.
Sin embargo, Campeche respondió de inmediato con sacrificio de Nick Martini y sencillo productor de Emmanuel Ávila para igualar el encuentro y comenzar una auténtica batalla entre filibusteros y la máquina roja del puerto.
Más adelante Jesús Fabela apareció con cuadrangular solitario para darle ventaja a Piratas, aunque Veracruz volvió a levantarse en la séptima con imparable productor de Tito Valenzuela para empatar nuevamente el duelo.
Todo indicaba que el cierre sería de alarido, pero la octava entrada terminó siendo una pesadilla para los jarochos.
Piratas aprovechó desatenciones defensivas, encontró corredores en circulación y desató un rally letal encabezado por Connor Hollis con doble productor, seguido por otro imparable remolcador de Jesús Fabela y coronado con el cuadrangular de tres carreras de Cal Mitchell que silenció por completo a la novena veracruzana.
Campeche mostró experiencia, pero sobre todo paciencia y supo capitalizar cada error del rival para darle vuelta por completo a la historia del juego.
Ahora la serie queda empatada y todo se definirá mañana, donde Cristopher Molina tendrá la responsabilidad de subir a la lomita por El Águila buscando frenar el despertar ofensivo de unos Piratas que muestran señales de vida y con el ánimo al 100.
La mesa está puesta para un auténtico duelo de carácter entre dos equipos que saben que cada victoria comienza a pesar en el camino de la temporada.