
Por: Edgar Ochoa/ NOTIVER
El “Papas” lo volvió hacer
Otra vez la novena entrada tuvo nombre y apellido: Andrés “El Papas” Álvarez.
Cuando parecía que el juego se le escapaba al Águila, apareció el hombre de los batazos grandes, el que no se esconde en la hora cero, y con un swing poderoso hizo explotar el Beto Ávila.
Con Tito Valenzuela en base y la cuenta apretada de una bola y dos strikes, Álvarez castigó la pelota por todo el jardín central para dejar tendidos a los Pericos de Puebla y darle a Veracruz una victoria dramática de 3-2.
Segundo juego consecutivo en el que el “Papas” responde en la novena entrada con cuadrangular, demostrando que está encendido y convertido en el bateador más oportuno de la Máquina Roja del Puerto.
Pero este triunfo no solamente fue de un batazo; también fue una noche donde el pitcheo veracruzano enseñó carácter y temple.
Christopher Molina trabajó con inteligencia, mantuvo a raya a una de las ofensivas más explosivas de toda la Liga Mexicana y dejó el camino listo para que el bullpen hiciera su trabajo.
Los relevistas estuvieron impecables, atacando la zona, dominando los momentos de presión y controlando a un lineup poblano lleno de peligro.
Esa combinación de pitcheo sólido y bateo oportuno comienza a despertar ilusión en el puerto.
El Águila está mostrando otra cara, una de pelea, de confianza y de unión en momentos importantes.
Jake Cave había acercado a Veracruz con su cuadrangular solitario en la quinta entrada, pero la historia estaba reservada para el héroe de la noche.
Hoy el Águila vuelve a demostrar que nunca hay que darlo por muerto, porque este equipo pelea hasta el último out.
Y cuidado, porque este tipo de victorias son las que cambian temporadas, las que unen al clubhouse y las que pueden marcar el inicio de una buena racha para la novena jarocha.
El puerto volvió a vibrar, el Beto explotó de emoción y Andrés Álvarez volvió a vestirse de héroe en una noche que la afición no olvidará fácilmente.