Nacho Trelles, el legendario entrenador y maestro de muchas generaciones, recibió un homenaje a través de un libro que editó la Federación Mexicana de Futbol.
“Nacho Trelles, el gran estratega y su futbol”, es el título que lleva y que fue escrito por su hija Maru Trelles.
El Comisionado de la FMF, Mikel Arriola, la hija del legendario estratega, Fernando Morales Trelles, nieto del multicampeón, amigos y ex futbolistas como Enrique Borja y Rafael Toribio y Heriberto Murrieta estuvieron presentes en el Museo Yancuic de la Ciudad de México.
“Hoy no solamente presentamos un libro, hoy celebramos la vida, la trayectoria y el legado de uno de los hombres más importantes en la historia del futbol mexicano”, dijo Arriola.
“Para el futbol mexicano, don Nacho representa una figura trascendental. Fue fundamental en la construcción y profesionalización del futbol nacional.
Desde sus etapas en clubes como Zacatepec hasta la Selección Mexicana, se convirtió en un generador de conceptos futbolísticos innovadores”.
Maru Trelles, en colaboración con la Federación Mexicana de Futbol, busca acercar a nuevas generaciones la historia de un personaje clave en el desarrollo del deporte nacional.
Maru Trelles destacó que su padre nunca perdió la autenticidad y siempre fue un hombre de valores.
“Mi padre nunca tuvo una doble cara. En casa era exactamente el mismo hombre íntegro que todos conocían en el fútbol.
Para nosotros era el rey del hogar.
Nunca hubo un grito o un desacuerdo; nuestra casa siempre fue un espacio de paz para él, después de enfrentarse diariamente a las exigencias del futbol”, explicó la hija de Nacho Trelles.
Ignacio Trelles dirigió mil 83 partidos oficiales a lo largo de 43 años de carrera, convirtiéndose en el entrenador con más encuentros dirigidos en la historia del balompié nacional.
Además, conquistó 7 campeonatos de Liga y 22 títulos nacionales e internacionales, consolidándose como el técnico más ganador de la era profesional.
Su legado también quedó marcado con la Selección Nacional Mexicana, a la que dirigió en las Copas del Mundo de Chile 1962 e Inglaterra 1966, además de formar parte del proceso mundialista de México 1970.
Bajo su dirección, México consiguió en Chile 1962 el primer triunfo en la historia del país en una Copa del Mundo.