POR BRUTAL CRIMEN DE LA SSP EN LA CASETA DE COBRO DE TUXPAN
*Trabajadores de la Delegación III del SNTSS, del Hospital General de Zona número 24 Poza Rica y la ciudadanía se manifestaron a través de redes sociales por la criminal confusión de los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública, pero además reaccionaron sorprendidos por la manera tan fría e indiferente en que reaccionó la SSP
Por FEDERICO GARCIA
Reportero de NOTIVER
Médicos de Poza Rica han reaccionado indignados y con impotencia por el brutal crimen de la doctora Bertha Burciaga Mora a manos de policías de SSP, en tanto la dependencia del gobierno estatal reportó, con cierta indiferencia, el hecho.

Los trabajadores de la Delegación III del SNTSS, del Hospital General de Zona número 24 Poza Rica, lamentaron el crimen de su compañera, la doctora Bertha Burciaga Mora, expresando condolencias a la familia Burciaga.

La sociedad de Poza Rica mostró indignación a través de redes sociales por la criminal confusión de los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública, pero además reaccionaron sorprendidos por la manera tan fría e indiferente en que reaccionó la SSP.

La SSP explicó, si a eso se puede llamar explicar, que policías presenciaron el robo de un vehículo en proceso, donde cuatro hombres con armas largas en un vehículo azul robaban una camioneta SUV color blanco, iniciándose una persecución que se prolongó hasta la caseta de cobro de Tuxpan.
“Durante la persecución, al repeler la agresión por parte de presuntos infractores de la ley, dos mujeres que viajaban en un vehículo particular resultaron heridas, por lo que el personal de esta institución priorizó su seguridad, procurando su atención médica inmediata”.
“Desafortunadamente una de ellas perdió la vida, mientras la otra persona se encuentra estable de salud”, intentó explicar la SSP.
Y finalizó, “ante los hechos suscitados, el personal de esta institución y las armas fueron puestos a disposición de la autoridad competente para la investigación correspondiente”...
Esto fue todo, sin ser capaces siquiera de lamentar la muerte de la doctora.
Y, como la SSP y la FGE se cubren unos a otros, ha sido imposible conocer el nombre y el número de policías supuestamente detenidos por el homicidio de la doctora.