*Si el Estrecho de Ormuz permanece cerrado, podrían surgir en cuestión de semanas una grave escasez de combustibles clave y un aumento vertiginoso en los precios
CIUDAD DE MEXICO.- Un subestimado excedente de crudo, almacenado en tanques y buques, amortiguó la economía global cuando el Golfo Pérsico cerró hace dos meses y medio.
Ese exceso de oferta se está agotando a un ritmo récord, con los ejecutivos y analistas del sector petrolero prediciendo que un férreo ajuste de cuentas se perfila a trastocar la relativa calma en los mercados de energía.
Si el Estrecho de Ormuz permanece cerrado, podrían surgir en cuestión de semanas una grave escasez de combustibles clave y un aumento vertiginoso en los precios.
El uso de reservas privadas y las estratégicas gubernamentales, aunado a una caída en la demanda debido a los precios más altos, han comprado tiempo y evitado una explosión en los precios del petróleo.
Sin embargo, ha dejado poco margen de error para los próximos meses.
"Sólo se puede reducir el consumo hasta cierto punto, y cuando las reservas se agoten, se agotarán"...
Dijo Ellen Wald, miembro senior del Centro de Energía Global del Atlantic Council.
"En algún momento, el mercado va a chocar y los precios se dispararán".
En un reporte titulado "La ilusión de abundancia", JPMorgan Chase estimó que si el Estrecho permanece bloqueado, las reservas de un grupo de países ricos podrían caer a "niveles de estrés operativo" a principios del próximo mes y a un "nivel mínimo operativo", que pondría a prueba al sistema, para septiembre.
El banco afirmó que no anticipa que las reservas realmente alcancen esos niveles, ya que la historia sugiere que la demanda sería reducida primero.
Las implicaciones de un desabasto de petróleo son enormes.
Los precios de la gasolina ya están alcanzando sus niveles más altos en años en Estados Unidos y podrían dispararse aún más cuando disminuyan las reservas.
Las aerolíneas están reorganizando sus vuelos para adaptarse a la posible escasez de turbosina.
Las decisiones de los bancos centrales sobre si subir o no las tasas de interés dependerán en gran medida de si los mercados petroleros se mantienen bien abastecidos.
Como posible señal de que la preocupación por el suministro está contagiando a los mercados, los precios del petróleo subieron el viernes, con el crudo Brent, de referencia mundial, elevándose en un momento dado más de 3%, a los 109 dólares el barril.
Esto sigue estando por debajo de su máximo de 118 dólares a finales de marzo.
La salvación del mercado petrolero fue el notable superávit que arrastraba al inicio del conflicto, lo que amortiguó el golpe mucho mejor de lo que predijeron los analistas cuando cerró inicialmente el Estrecho de Ormuz.
Tanto Irán como Rusia tenían millones de barriles de petróleo flotando en el mar, buscando compradores.
Las exenciones del Tesoro estadounidense a las sanciones contra el petróleo ruso desataron un flujo masivo de oferta al mercado.
Otra parte importante del respaldo de emergencia proviene de Estados Unidos y otros gobiernos occidentales.
Los 32 países miembros de la Agencia Internacional de Energía (AIE) habían desplegado aproximadamente 164 millones de barriles al 8 de mayo, ayudando a compensar los 10 millones de barriles diarios perdidos en el Golfo.
La AIE espera que sus miembros liberen 210 millones de barriles adicionales de reservas gubernamentales de aquí a finales de julio.
Pero liberar reservas no es lo mismo que reponer la oferta.
Traslada el problema de la escasez del presente al futuro, cuando los gobiernos y las empresas tendrán que reintegrar las reservas agotadas.
La AIE estima que reponer el déficit acumulado, incluyendo las reservas estratégicas, requeriría aproximadamente un millón de barriles diarios adicionales de suministro durante tres años.
Como consecuencia del agotamiento de las reservas, es probable que las existencias de diesel en EU caigan por debajo de los 100 millones de barriles, el nivel más bajo desde el 2003, para finales de mayo, reporta la consultora Eurasia Group.
Asia, la región más dependiente de las exportaciones del Golfo Pérsico antes de la guerra, está experimentando descensos aún más pronunciados.
Sin duda, el exceso de inventario no es el único factor.
La caída en el consumo de petróleo -conocida en términos económicos como destrucción de la demanda- también contribuye al equilibrio.
La AIE prevé que la demanda mundial de petróleo se contraiga este año, con el mayor impacto en el segundo trimestre, al tiempo que los altos precios, las medidas de ahorro de combustible y el menor crecimiento económico pesen en el consumo.
El pánico inmediato del mercado.
La prima de los barriles de petróleo físico sobre los futuros ha disminuido en las últimas semanas, tras dispararse al inicio del conflicto cuando las refinerías y los operadores inflaron las ofertas por cada cargamento disponible.
La AIE reporta que la prima del crudo físico del Mar del Norte sobre el precio de los futuros del Brent cayó de un máximo de 35 dólares por barril a mediados de abril a alrededor de 3 dólares por barril a principios de este mes.
Este diferencial es importante porque mide la urgencia con la que los compradores necesitan barriles reales ahora, en comparación con la entrega posterior.
Su reducción sugiere que el mercado ha pasado del pánico a una escasez controlada, no que la escasez subyacente haya desaparecido.
"La urgencia por adquirir cargamentos físicos ha caído"...
Dijo Hamad Hussain, economista de materias básicas en Capital Economics.
"Pero estamos consumiendo esas reservas con bastante rapidez y, como resultado, los precios tendrán que subir".
Él anticipa que si el Estrecho permanece cerrado y el uso de inventarios continúa, los precios del petróleo podrían superar los 130 o 140 dólares por barril el próximo mes.
Incluso si Washington y Teherán llegan a un acuerdo rápido para reabrir el Estrecho de Ormuz, el flujo físico de petróleo del Golfo no se recuperará de inmediato, afirman los analistas.
Eliminar posibles minas, reparar la infraestructura y resolver problemas logísticos marítimos retrasarán la reanudación del tráfico marítimo normal al menos dos o tres meses, indicó la AIE.
"Es poco probable que la oferta se recupere en las próximas semanas o meses, incluso si el Estrecho abre mañana"...
Dijo Tamas Varga, analista en la correduría de petróleo PVM, con sede en Londres.