
Por Andrés Timoteo
EL “MATAVIEJITAS”
Es una crónica tan cómica como trágica.
A los habitantes de Chocamán, en la zona centro, les ha salido peor el remedio que la enfermedad.
En el penúltimo cuatrienio padecieron las corruptelas de la alcaldesa perredista Lidia Rojas y entonces echaron a esa fuerza política del palacio municipal en el 2021.
Y llegó la ‘4T’ con Ernesto Ruiz, militante del PVEM, quien salió igual de ratero que la edil anterior.
Por eso, en los comicios del 2025 votaron por la panista Isabel Figueroa Luna, pero la maldición se repitió y a cuatro meses de asumir la alcaldía ya detestan a la señora.
Ocho de cada diez chocamecos la repudian.
Es más, hasta piden una consulta de revocación de mandato a nivel municipal.
La munícipe es omisa ante los problemas del pueblo y lleva cuatro meses nada más cortando listones, no de obras o acciones propias sino ajenas, de los gobiernos federal y estatal y de empresas privadas.
No gestiona, no mejora y ni siquiera desquita el sueldo.
Y no solo ella sino todos sus colaboradores.
Por ejemplo, durante el mes de abril, de los 22 días hábiles solo laboraron doce en las oficinas del Registro Civil, Catastro, Secretaría municipal y de la misma presidencia.
Sin embargo, el detonante de la furia popular fue el desabasto de agua potable.
Estalló casi a finales de abril cuando tres de las seis comunidades rurales y varias colonias en la cabecera municipal cumplieron 33 días sin el líquido.
El día 24, los lugareños bloquearon el camino a Xonotzintla, a la altura de predio La Cuchilla donde se ubica el sistema de bombeo que tiene, precisamente eso, una cuchilla para cortar o reanudar el flujo de agua.
La edil acudió al lugar para exigir la liberación de la vía y la planta, pero no le hicieron caso.
Al contrario, le reclamaron por incumplir su compromiso de campaña respecto al servicio de agua potable y la retuvieron en el lugar durante varias horas.
Entonces entró la quite el justiciero y súper-asesor de la edil, su esposo Pedro Alonso Barragán, a la vez presidente del DIF municipal, quien acompañado de policías y otros funcionarios quiso “liberar” a su cónyuge como el príncipe aquel del cuento de los Hermanos Grimm que rescató a Rapunzel. Risas.
Pero este príncipe salió ‘coyón’ y misógino con el grupo de señoras que lo enfrentó.
Como eran mujeres y casi todas de la tercera edad -solo había dos jóvenes que estaban embarazadas y algunos niños- se envalentonó, las ofendió y zarandeó además de amenazarlas con meterlas a la cárcel y hasta con mandarlas a desaparecer.
LA LEY DE HERODES
Se repite, la crónica de lo sucedido da para el guion de la película “La Ley de Herodes” (1999) de Luis Estrada, pues cuando al tal Alonso le informaron que un grupo de campesinos varones se dirigía al lugar, machetes en mano, para defender a sus mujeres salió ‘por piernas’.
Ni el polvo le vieron pues la “Fuente Ovejuna” de los pobladores de Tetla y Xonotzintla es impetuosa.
Ahí la justicia no espera jueces, se aplica donde mismo.
Y como los lugareños ya no encontraron al ‘primer damo’ en desquite arremetieron a palazos y machetazos contra una patrulla y una camioneta de Protección Civil.
A la principesca edil la soltaron hasta la madrugada del 25 de abril tras hacerla firmar una minuta para solucionar el desabasto de agua en un plazo perentorio y la obligaron a reabrir las válvulas de inmediato para reanudar el servicio, aunque sea por horas, en sus poblados.
Al marido, al que ya apodan “El Mataviejitas” por agredir y amenazar de muerte a las ancianas, no lo han vuelto a ver en la zona rural, anda escondido porque los comuneros se la prometieron.
En términos de gobernanza, el tipo es un conflicto para la munícipe porque funge como alcalde de facto ordenando asuntos y disponiendo del erario.
Y enoja tanto que, en un tiempo récord, su cónyuge dilapidó el bono popular.
El repudio al actual ayuntamiento azul hace que ya desde ahora los chocamecos prometan votar en contra del PAN para el 2027 y el 2029.
Lo harán por Movimiento Ciudadano, dicen.
UN BELLO EN PALACIO
Otro caso muy al estilo “Las delicias del poder” (1999), cinta escrita y protagonizada por la India María, está en Ciudad Mendoza donde el alcalde petista Gustavo Sánchez se ausentó de sus funciones por varios días.
¿Lo habrá ‘levantado’ la “maña”? ¿Andará en Jalapa gestionado obras?, se preguntaban los mendocinos, pero resultó que el tipo desapareció para someterse a un tratamiento estético.
Se injertó cabello para cubrir “el aeropuerto de moscas” que tenía en la cabeza -así lo cuentan en redes sociales, risas-.
Además aprovechó para un ‘lifting’ facial e inyecciones de botox y ácido hialurónico pues ha jurado que este 2026 tendrá un ‘sex appeal’ irresistible.
Al igual que Luis XIV, sostiene que el municipio es él y mientras él luzca bello, con un rostro sin arrugas y una abundante cabellera, los mendocinos deben darse por bien gobernados.
Claro, hacer guapo a este ejemplar es una “Impossible Mission” digna de Tom Cruise, pero Sánchez vive su ilusión y las delicias del poder.
Vaya que ni María Elena Velasco ni a Luis Estrada se les habría ocurrido tal escena en sus películas.
*Envoyé depuis Paris, France.