
Candil de la Calle
FÉLIX CORTÉS CAMARILLO
Ya corrió bastante tinta, inclusive en este espacio, reconociendo la simplemente digna conducta de la señora presidente con A de mujer durante sus muy publicitadas apariciones en su breve visita a Barcelona y su viaje “en linea comercial y en clase turista”, que solamente amerita las comillas por el contraste que ofrecen con demasiada frecuencia su entrecomillado por el contraste que con frecuencia brindan importantes personajes de la vida política y pertenecientes a su misma pandilla en circunstancias similares.
No es para tanto.
La señora Sheinbaum no tuvo en Barcelona el brillo y el genio de un Charles de Gaulle gritando “Vive le Quebec Libre” en visita de estado, no.
La presidente de México estuvo a la altura de las circunstancias de una cumbre menor, con referencias frecuentes a a independencia y la soberanía de los pueblos, en el juarismo de ocasión que en este sexenio y el anterior nos recetan casi con la misma frecuencia que el feminismo descocado.
Y que en la misma ocasión y el mismo discurso se traiciona a si mismo por el doble rasero que usa la señora presidente con A de mujer.Candil de la calle.
Diga usted si no es un olvido intencional del respeto al derecho ajeno, pedir a voces la liberación de Cristina Fernández de Kirchner, como lo hizo doña Claudia.
La expresidente de Argentina entre 2007 y 2015 purga en su casa -por su edad- una condena de seis años de cárcel por fraude en 51 contratos de obra pública en la provincia de Santa Cruz regalados a una sola firma, asociación delictuosa para gestionar sobornos, y lavado de dinero, además de la inhabilitación de por vida para ejercer cargo público.
Ya entrada en gastos, bien podría nuestra presidente condenar al chavismo disfrazado que Donald Trump mantiene en el poder en Venezuela y no deja entrar a María Corina Machado, una frustración de Premio Nobel de la Paz.
Yo no voy a defender a la señora Cristina, ni a hacer campaña en pro de la rastrera Corina; ambas tienen suficiente dinero para contratar gente más calificada.
Pero de acuerdo al Benemérito, la señora Sheinbaum no tiene por qué pronunciarse en asuntos internos de otros países si no quiere que le paguen con la misma moneda; aunque ella usa siempre doble rasero.
A su regreso de Barcelona la estaba esperando el señor Volk Türk, que no es turco sino austriaco, y es el Comisionado Mayor de Naciones Unidas para los derechos humanos, una de cuyas dependencias remitió a la Asamblea General su estudio sobre el escandaloso número de los desaparecidos en México, que irritó profundamente al gobierno del cuatrote.
Supuestamente, cuando esto escribo la señora Sheinbaum estará en conversaciones con el señor Türk, quien ya se entrevistó con familiares de los desaparecidos y grupos de buscadores de sus restos, en alguna de las miles de fosas clandestinas que hay en nuestro territorio.
Doña Claudia tenía en el tintero sus argumentos en contra de aquel dictamen.
¿Qué alega la señora presidente? Que los datos -oficiales- en que la comisión sustenta su denuncia no corresponden a los dos años de su ejercicio.
Son, como todo lo malo, culpa de los de antes.
Aunque el de antes inmediato sea sus padrino.
Por eso le cala. Pero:
¿Cómo le va a hacer la presidente con A de mujer para negar que existen, por lo menos, 132 mil desaparecidos en nuestro país?
PILON PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas):
No es lo mío, ni alcanza para enviciar mi atención, pero el futbol mexicano está en todas las conversaciones a mí cercanas.
Debe ser por las faraónicas obras que el mentirosillo gobernador de Nuevo León Samuel García prometió hacer antes de que ruede el balón dentro de dos meses, ninguna de las cuales estará siquiera a medio camino de realización.
Porque la calidad del juego es de una miseria deleznable.
Jugadores de cuarta que cobran sueldos millonarios dan un espectáculo patético.
Los árbitros no se quedan atrás.
Tal vez es error mío: me pongo a ver boxeo en lugar de soccer, como el otro día al final del América-Toluca.
Con una mujer árbitro participando. Una vergüenza.
felixcortescama@gmail.com