
Por Andrés Timoteo
ESE DIOS ESFÉRICO
Es tiempo del “dios redondo” al que se le reza para que conceda los milagros más deseados: goles.
Hoy inicia la Copa Mundial de Fútbol 2026 con eventos escalonados en los tres países anfitriones: México, Estados Unidos y Canadá.
Las urbes que albergarán los partidos inaugurales son la Ciudad de México en el Estadio Azteca, Toronto en el BMO Field y Los Ángeles en el SoFi Stadium.
Este jueves comienza la primera inauguración en el Azteca donde el cantante jalisciense Alejandro Fernández entonará el himno nacional.
Tras el acto protocolario y el espectáculo musical se efectuará el primer partido de la competencia entre la selección mexicana y la sudafricana.
Desde ya, los aficionados aztecas cruzan los dedos y oran al “dios esférico” para que por lo menos salgan bien librados los nacionales y no hagan el ridículo de ‘morder el pasto’ en su primer partido... y siendo anfitriones.
¡Sería el oso mundialista!
Mañana viernes tocará a Toronto, a la misma hora y con el segundo partido entre Canadá y Bosnia-Herzegovina.
Ya en la madrugada del sábado corresponderá el turno al tercer evento inaugural en Los Ángeles donde se enfrentarán las selecciones estadounidense y paraguaya.
Y así hasta el 19 de julio.
Serán 39 días de competencia a patadas y en ese lapso millones -aunque no todos- comerán, beberán, respirarán y soñaran fútbol, les guste o no, sean aficionados o ‘haters’ del juego, porque el mismo estará en la conversación pública diaria.
Sin embargo y a diferencia de otras justas mundialistas, en México hay la sensación de que la justa deportiva no logrará distraer la opinión pública de los problemas reales y la contestación al régimen gobernante por no atenderlos.
Esta vez, la anestesia futbolística no le servirá al gobierno que ya enfrenta desde hace días protestas, bloqueos y movilizaciones de repudio en la capital del país.
Allí, maestros de la CNTE, antigua aliada de Morena, madres buscadoras, pensionados, normalistas de Ayotzinapa y campesinos preparan marchas y amagan con boicotear la inauguración.
Por eso, la presidenta Claudia Sheinbaum mandó a amurallar el Estadio Azteca y el zócalo para tratar de detenerlos, pero no le alcanza.
TERROR A LA RECHIFLA
A Sheinbaum le da tanto miedo el abucheo que no estará en la inauguración del Mundial a pesar de que, por diplomacia, debería acompañar a los jefes de Estado que asistirán, entre ellos el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, pues la selección de su país abrirá la justa al enfrentarse a la mexicana.
La presidenta sabe, está consciente, que si acude se llevará una rechifla apoteósica y así pasará a la historia junto a otros mandatarios que también fueron repudiados por las masas en eventos similares -Miguel de la Madrid abucheado en el Mundial de 1986 y Gustavo Díaz Ordaz en la inauguración de los Juegos Olímpicos de 1968-.
En un intento de disfrazar ese miedo al repudio público, Sheinbaum hizo la faramalla de rifar su boleto y obsequiarlo a una estudiante veracruzana, pero ni así pudo distraer la atención del público que se burla de su pavor a las masas enojadas.
Según que sí estará presente en el FanFest Fifa a realizarse en la plancha del zócalo, aunque en las últimas horas deslizó la posibilidad de tampoco acudir porque hay la posibilidad de que los protestantes derriben sus muros y la pongan a correr junto a sus acarreados.
Y también porque ahí le dedicarían la silbatina estruendosa, aun si los de la CNTE no logran acceder.
Lo que son las cosas, todos los gobiernos que enfrentan apuros se valen de eventos de esta magnitud -copas futboleras y olimpiadas- para que la población se distraiga y haga catarsis con gritos y espectáculos, pero en México ahora es una vitrina para desahogar el enojo popular por el mal gobierno.
Los defraudados y víctimas de la “4T” están más que listos para desquitarse ‘metiéndole goles’ al régimen morenista frente a los escaparates internacionales.
Lo exhibirán -ya lo están haciendo- ante el mundo.
Harán cumplir eso de que “no es indio el que no se venga” -de vengarse, no sean malpensados ni sexoaficionados, risas-
FUERA DE LUGAR
Hubo un intento fallido para que Sheinbaum pudiera asistir al Estadio Azteca.
Era que la ‘chairada’ ocupara miles de gradas en el partido inaugural con boletos regalados por gobernadores, diputados, senadores y operadores morenistas.
Pero se les cebó.
La FIFA no les permitió acaparar boletos en grandes cantidades ni regaló más que los necesarios al gobierno.
Si a esto le suman los precios de los ‘tickets’, algunos de hasta 40 mil pesos, pues la ‘perrada’ guinda no puede pagarlos de su bolsillo.
Entonces, Morena tampoco pudo llenar el Azteca con acarreados para vitorear a la presidenta y contrarrestar el abucheo.
Y, ojo, los que asistirán son aficionados extranjeros y mexicanos que sí pueden costear el precio la entrada.
O sea, los “chairos” están ‘fuera de lugar’ en este Mundial.
El paraíso del “dios redondo” les fue vetado.
No hay “Mundial del Bienestar”, pues.
Ni modo, se tendrán que conformar con ver los partidos en sus casas o en las pantallas que les instalen los gobiernos morenistas.
Risas futboleras.
*Envoyé depuis Paris, France.