*FGE informa que ya abrió investigación por crimen de la doctora
Por: Noemí Valdez
Reportera de Notiver
Dos días después del asesinato de la doctora Bertha Burciaga Morán, la Fiscalía General del Estado (FGE) informó que inició una carpeta de investigación para esclarecer los hechos registrados en la autopista México–Tuxpan.

La FGE informó que desde que se tuvo conocimiento del incidente donde una persona perdió la vida y otra resultó lesionada, se implementaron acciones ministeriales y periciales.
“El objetivo principal de las indagatorias es determinar con precisión las circunstancias del ataque y deslindar responsabilidades conforme a la ley, manteniendo una coordinación estrecha con las autoridades de seguridad bajo un marco de transparencia y legalidad”.
Este pronunciamiento ocurre luego de que la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) diera a conocer, que puso a disposición de las autoridades correspondientes a los elementos policiales y las armas involucradas en el operativo del pasado lunes.
Según la versión oficial, los hechos se desencadenaron tras el robo de un vehículo en la localidad de Paso del Pital, lo que inició una persecución de sujetos armados por el municipio de Tihuatlán.
Sin embargo, en la zona de "La Loma", cerca de la caseta de Tuxpan, se registró un intercambio de disparos donde, bajo versiones extraoficiales, los agentes habrían confundido la unidad de los delincuentes con la camioneta Tiguan en la que viajaba la doctora Bertha Burciaga Morán.
La doctora Burciaga Morán, de 38 años y originaria de Puebla, laboraba en el Hospital General de Zona No.
24 del IMSS en Poza Rica y falleció a causa de las heridas de bala tras ser trasladada a un hospital.
Mientras tanto, una segunda mujer que la acompañaba permanece estable bajo custodia de la Guardia Nacional.
Por su parte, los delincuentes lograron escapar utilizando artefactos "ponchallantas", dejando tras de sí una estela de caos y la indignación de colegas y representantes del sector salud.
El gremio médico ha alzado la voz para exigir que la muerte de la profesional no sea tratada como un "daño colateral", demandando una investigación profunda ante lo que califican como una negligencia operativa por parte de las fuerzas estatales.