*Deuda de la bursatilización creció
*Llevan 199 municipios endeudado 18 años
*Nahle anuncia plan de rescate
Por Noemí Valdez
Reportera de Notiver
A 18 años de su implementación, los 199 ayuntamientos veracruzanos que participaron en la bursatilización de 2008 enfrentan un panorama financiero crítico: en lugar de reducir su deuda, esta ha aumentado debido a los esquemas de intereses.

De acuerdo datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), al cierre del 2025 el saldo es de en mil 342.7 millones de pesos.
Esta cifra contrasta con los mil 207.9 millones de pesos que los municipios recibieron originalmente en 2008 a través del "Programa de Emisión de Certificados Bursátiles Fiduciarios".
Es decir, tras casi dos décadas de pagos, el monto adeudado ya supera en más de 134 millones de pesos al capital inicial.
La bursatilización fue gestionada durante el gobierno de Fidel Herrera Beltrán, cuando Javier Duarte de Ochoa fungía como secretario de Finanzas y Planeación.
El esquema consistió en un fideicomiso constituido en Deutsche Bank México, donde el Estado y los 199 municipios actuaron como fideicomitentes.
Originalmente, los cabildos aprobaron pagar este compromiso con el 20% del Impuesto Sobre Tenencia o Uso de Vehículos (ISTUV) y el 7.54% de sus participaciones federales.
Sin embargo, tras la desaparición de la tenencia federal en 2012, las participaciones federales se convirtieron en la fuente principal de pago, impactando severamente los ingresos de libre disposición de los ayuntamientos.
Ante el estancamiento financiero, la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, anunció una estrategia para "rescatar" económicamente a los municipios afectados.
La mandataria señaló que la mayoría de los ayuntamientos están "ahorcados", al grado de no contar con recursos para servicios básicos o mantenimiento de infraestructura.
“A mí me mandan solicitudes hasta para que les preste una ambulancia o una máquina para limpiar el jardín, cuando sus recursos deberían aplicarse para servicios y obras”, explicó la gobernadora.
Por lo anterior planteó comprar la deuda a los actuales tenedores bursátiles (un monto estimado en mil 800 millones de pesos) para que el acreedor sea el propio Estado.
Se establecerá un nuevo esquema con tasas de interés mínimas y un factor de subsidio.
Por ejemplo, si un municipio debe un peso, podría pagar solo 75 centavos, mientras el Estado absorbe el resto como subsidio.
El objetivo es que los ayuntamientos logren liquidar sus compromisos antes de que concluya el actual sexenio.
Para que este rescate sea viable, se requiere el consenso total de los 199 municipios.
Si un solo ayuntamiento decide no adherirse, el esquema no podrá ejecutarse bajo los términos planteados.