Por Rodrigo Barranco Déctor/NOTIVER
Medellín de Bravo, Ver.- Aunque el presidente municipal de Medellín de Bravo, Samuel Acosta prometió colocar semáforos en los puntos más conflictivos del municipio, esto no lo ha concretado y en su lugar comenzó a tratar de aliviar el tráfico con rotondas.

El caso más específico es el de la esquina llamada “La de Mozarella”, en el fraccionamiento Puente Moreno, donde convergen las esquinas de Paseo Las Aves y avenida Medellín, donde a cada había choques.
Lo curioso es que la construcción estuvo supervisada de manera directa por Javier Gómez, sobrino del magnate, Luis Barqúin Gómez, dueño de Urbanizadora Medellín.
El asunto es que en esa sección ya es parte del municipio, incluso, algunos trabajadores tenían casacas como las que usa el personal del ayuntamiento, por lo que no queda claro quién construyó la rotonda.
En caso de que se corrobore que la Urbanizadora edificó el proyecto hay que analizar si lo hizo sin costo pues a final de cuentas fueron ellos quienes planificaron mal el trazo del fraccionamiento, ellos lo construyeron.
En el caso de que haya pago y una contratación hay que checar si es por asignación directa o por licitación, debido a que siempre se ha ligado esa compañía con los grupos de poder que gobierna el municipio.
Por lo pronto, desde ayer domingo quedó terminada la primera fase de la rotonda, que hasta ahora, hay que decirlo, ha funcionado bien para terminar con el riesgo de cruzar por esas esquinas.
Sólo falta una segunda etapa en la que el municipio embellezca la obra, ya sea con alguna escultura, o con naturaleza como lo hicieron en la rotonda que está frente al supermercado Aurrera, que está llena de árboles y palmeras.
El ayuntamiento no ha dado a conocer detalles sobre esto, tal vez porque la promesa siempre fueron los semáforos que al final de cuentas no terminó de ser viable.