*Se mueren en la laguna en Vega de Alatorre
Por Alba Alemán/ Reportera de NOTIVER
Xalapa, Ver..- Toneladas de peces muertos comenzaron a aparecer en las lagunas Grande y Chica de Vega de Alatorre, en una mortandad que mantiene en alerta a pescadores de la zona, quienes advierten que el problema podría agravarse si no se restablece el intercambio de agua con el Golfo de México.
De acuerdo con los integrantes de cooperativas pesqueras, el fenómeno estaría relacionado con el cierre natural de la barra del estero de Playa Navarro, lo que habría reducido la circulación del agua hacia el sistema lagunar.
Felipe León Ramos, presidente de la cooperativa “La Perla del Golfo”, explicó que el estancamiento del agua habría favorecido la proliferación de algas y, con ello, una disminución en los niveles de oxígeno necesarios para la supervivencia de los peces.
Los pescadores señalaron que, con la información que tienen hasta ahora, no existen indicios de que la mortandad sea provocada por algún agente contaminante, por lo que atribuyen el fenómeno principalmente a la falta de circulación del agua.
Sin embargo, ante la magnitud de la mortandad, solicitaron la intervención de autoridades estatales y federales para determinar las causas y atender de inmediato el problema.
Una de sus principales peticiones es que se busque una solución para mantener abierta la comunicación entre las lagunas y el Golfo de México.
Entre las alternativas planteadas se encuentra la construcción de dos escolleras que permitan evitar que la barra vuelva a cerrarse y garantizar el intercambio de agua.
Los pescadores advirtieron que, si el problema continúa, podría generarse un daño mayor al ecosistema y afectar directamente a las familias que dependen de la pesca.
La preocupación también alcanza a la economía local, debido a que una parte importante de los habitantes de Vega de Alatorre obtiene sus ingresos de las actividades pesqueras y de los recursos que genera el sistema lagunar.
Mientras esperan la intervención de las autoridades, integrantes de las cooperativas realizan trabajos para retirar los peces muertos y sepultarlos, con el objetivo de disminuir los malos olores, evitar posibles riesgos sanitarios y reducir el impacto que la mortandad pudiera tener en la actividad turística de la zona.