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¡NAVIERAS ANTICIPAN CRISIS EN EL AUTOTRANSPORTE!

El sector de autotransporte de carga está por enfrentar una “crisis tremenda”, por la falta de diésel a partir de una restricción de Estados Unidos...

¡NAVIERAS ANTICIPAN CRISIS EN EL AUTOTRANSPORTE!
Este escenario no solo pone en jaque la operatividad diaria de miles de vehículos, sino que también augura un encarecimiento generalizado de bienes y servicios al impactar directamente en los costos de distribución.

POR FALTA DE DIÉSEL

*Hasta un 40% del diésel que consume este sector proviene de Estados Unidos, por lo que se estima que hasta esa cifra alcanzaría el desabasto

CIUDAD DE MEXICO..- El sector de autotransporte de carga está por enfrentar una “crisis tremenda”, por la falta de diésel a partir de una restricción de Estados Unidos.

“El precio del diésel que consumimos para el uso del transporte viene una crisis tremenda porque va a haber desabasto de diésel, y el 40% del diésel que consumimos viene de Estados Unidos y este país necesita este energético y no te va a vender. Entonces vamos a tener un desabasto del 40% y eso va a causar crisis. Los que no estén preparados con sus propios equipos, tanques y eso, es vamos a tener un problema en la industria terrestre mexicana de autotransporte”, alertó Roberto M. Meillón Covarrubias, presidente de la Asociación Mexicana de Agentes Navieros (Amanac).

En el marco del XXX Congreso Anual de Agentes Navieros, expuso que incluso en el caso de las embarcaciones el diésel marino que se comercializa es de baja calidad.

El ejecutivo explicó que la situación obedece a que, a partir de los conflictos en el Medio Oriente, el suministro de este energético ha disminuido, y que espera que incluso haya un efecto en las tarifas de transportación y que estas suban a niveles de la pandemia de Covid-19.

La Dependencia Energética y el Riesgo Geopolítico
La vulnerabilidad del sistema de transporte de carga mexicano se hace patente ante la inestabilidad global del mercado energético.

Una parte sustancial del diésel que impulsa la maquinaria logística del país, aproximadamente un 40%, proviene de importaciones desde Estados Unidos.

Sin embargo, la creciente demanda interna y las prioridades energéticas de la nación vecina, impulsadas por dinámicas globales complejas y situaciones como conflictos en el Medio Oriente, están llevando a una drástica reducción en la disponibilidad para exportación.

Esta situación no se limita a la cantidad; se ha señalado también una preocupación creciente por la calidad del diésel marino disponible, un indicador de las presiones en la cadena de suministro en general.

La inminente restricción del flujo de diésel desde el norte no solo implica una menor oferta, sino que también presiona al alza los precios.

Esta dinámica crea un déficit que las empresas mexicanas deberán sortear en un mercado global ya de por sí volátil.

La advertencia es clara: la falta de una preparación adecuada frente a este escenario podría traducirse en interrupciones operativas severas y costos elevados para las flotas no autosuficientes.

Repercusiones Económicas y la Urgencia de la Resiliencia
Las consecuencias de esta crisis energética se sentirán directamente en los bolsillos de los consumidores y en la rentabilidad de las empresas.

Se anticipa una escalada en las tarifas de transporte terrestre, proyectándose a niveles vistos por última vez durante los picos de incertidumbre económica de la pandemia de COVID-19.

Este incremento se convierte en un factor inflacionario, encareciendo toda la cadena de valor, desde materias primas hasta productos terminados.

Para mitigar el impacto, el sector de autotransporte se enfrenta al desafío de fortalecer su resiliencia.

Esto implica no solo asegurar el acceso a infraestructura de almacenamiento, como tanques propios de combustible, sino también explorar la diversificación de proveedores y optimizar la eficiencia de las flotas.

La inversión en tecnologías de ahorro de combustible y la planificación logística estratégica se vuelven indispensables para mantener la competitividad y la operatividad en un entorno de alta incertidumbre.

Hacia una Estrategia de Abastecimiento Sostenible
La crisis del diésel subraya la necesidad de una estrategia energética integral para el sector de transporte en México.

La dependencia de un único proveedor, especialmente uno sujeto a sus propias presiones internas y geopolíticas, expone la fragilidad de un eslabón vital de la economía.

El momento exige una visión a largo plazo que promueva la seguridad energética, fomente la innovación en combustibles alternativos y fortalezca la infraestructura nacional para asegurar la continuidad de las cadenas de suministro frente a los desafíos globales.