
Por Andrés Timoteo
NO ES CÁNDIDA
La conversación pública en Veracruz se puso sino interesante al menos contestataria.
Los que saben del asunto dividen a la conversación pública en tres espacios principales -no los únicos, pero sí los mayoritarios-: la prensa, las redes sociales, que son de nueva integración, y los mentideros públicos -plazas, cafeterías, centros laborales, escuelas, oficinas de gobierno, comercios, etcétera-.
En todos se habla del asunto, aunque la interacción de las redes sociales permitió que a la gobernante estatal se le respondieran, a veces con seriedad y las más con burla, algunos de sus dichos que emitió en los últimos días.
“¡Arriba Pemex!”, arengó Rocío Nahle luego de que se confirmó que la paraestatal es la causante del derrame de petróleo que contaminó 900 kilómetros de litoral en el Golfo de México, incluyendo las playas de Veracruz.
“Le echa porras por contaminar a Veracruz???”, preguntó una usuaria. Otra le respondió: “Cómo no si de ahí se hizo rica”.
Otro más escribió: “¡Arriba el dinero de Pemex!, debió decir” y lo secundaron más cibernautas:
“Pos sí, si por Pemex su marido tiene doble pensión millonaria y no se la quitaron ora con la reforma para eliminar las pensiones doradas”.
“Siempre voy a defender a Pemex”, agregó Nahle y el dicho tuvo cientos de reacciones en diversos lares de la web, casi todas negativas y de reclamo por defender a una empresa contaminante y no a Veracruz por el que tiene el mandato constitucional para resguardarlo y velar por su entorno ecológico.
Una sola respuesta sirvió para explicar lo anterior: “lo defiende (a Pemex) porque ella es parte del problema y ahí tuvo halló su veta de oro.
Ella no es una Lázaro Cárdenas ni una Cándido Aguilar sino una Lorencilla venida de fuera”, apuntó el usuario Luis G. P.
Se ve que el cibernauta sabe de historia.
El general Cándido Aguilar siendo gobernador de Veracruz defendió con leyes a la entidad de la contaminación y los abusos de las empresas extrajeras que explotaban los yacimientos petrolíferos a principios del siglo pasado, antes de que Pemex fuera creado.
Fue mandatario estatal en dos ocasiones, la primera designado en plena ocupación norteamericana, de 1914 a 1916, y la segunda electo constitucionalmente de 1917 a 1920, e incluso se adelantó al propio Cárdenas por ocuparse de los trabajadores petroleros, la ecología y regular a los inversionistas extranjeros.
El 3 de agosto de 1914 emitió un decreto para prohibir los abusos de esas compañías que pagaban sueldos miserables y -ojo Nahle- destruían el medio ambiente.
Como gobernador, nunca le dedicó vivas a la empresa contaminante -ahí le hablan a la zacatecana- además de que en octubre del mismo año emitió un segundo decreto para fijar horarios laborales, descanso dominical obligatorio y un salario mínimo, que en aquel entonces fue de un peso, a los obreros.
Eso que hizo Aguilar Vargas en apenas dos años como gobernador -otro ojo para Nahle- sirvió de antecedente para redactar el artículo 123 en la Constitución de 1917 sobre los derechos de la clase trabajadora.
Ah y el usuario que le contestó a la gobernante en las redes también está versado en relatos populares ya que cita y compara a la zacatecana -por eso del saqueo a mansalva- con el pirata holandés Laurens de Graaf, apodado Lorencillo, que en el siglo XVII atacó y desvalijó el puerto de Veracruz con su banda de filibusteros.
Cualquier parecido con la realidad (actual), es mera coincidencia. Risas.
-A propósito y como ejemplo de que la estirpe se opaca con el tiempo, el general Cándido Aguilar, nacido en Córdoba, es pariente lejano de los Aguilar actuales como Oliver Aguilar Yunes, funcionario estatal con Morena y antes líder priista, y su padre Juan Felipe Aguilar de la Llave, extesorero con Miguel Alemán.
Vaya, el prócer revolucionario debe estar retorciéndose en su mausoleo por la pena ajena de tener tales descendientes-.
FALLÓ EL ‘APAGA-FUEGOS’
Que el lector tenga en cuenta estas dos palabras: deuda pública.
Son el dispositivo mediático de emergencia cuando los escándalos agobian a la administración estatal a fin de tratar de distraer la opinión pública.
Se comenzó a usar días antes del primer informe de la gobernante con el supuesto de que la federación condonó los adeudos con el SAT y el ISSSTE para que la funcionaria tuviera algo que presumir en el evento del pasado 15 de noviembre en el que alardeó la reducción de los pasivos en un 42 por ciento.
En estos días, cuando la polémica por la contaminación por chapopote y las mentiras de la mandataria ocupa los espacios mediáticos, vuelven a echar mano de la deuda.
Ahora difunden que se renegoció la bancaria y se ahorraron 155 millones de pesos.
Claro que la cifra una bicoca, pero lo importante -para ellos- no es el ahorro financiero sino hacer que el tema gane lugar en la conversación pública y se deje de hablar del chapopote, el ‘barco fantasma’, las “gotas y trazos” y demás falacias de la mandataria.
No les funcionó, este ‘apaga-fuegos’ hechizo se agotó en unos días -sino es que en horas- mientras que lo del ecocidio y las falacias nahlistas sigue masticándose en los mentideros.
*Envoyé depuis Paris, France.