
Por Andrés Timoteo
LAS LOCAS DEL 78
Mundial futbolero, sí.
Festejos y relajo, sí.
Catarsis social, tal vez, pero sin desmemoria ni desapego.
La fiesta del balón está en pleno embeleso, aunque no todos los partidos se desarrollarán en suelo mexicano.
Eso sí, la gente tiene derecho a la felicidad deportiva o al menos a la distracción que aporta.
A lo que no tiene derecho es a ignorar las dolorosas realidades del país.
Una de ellas, la desaparición de miles de personas ni la lucha de las madres que las buscan.
Ellas, esas mujeres más que valientes, también son protagonistas de la Copa Mundial de Fútbol 2026.
Indirectamente, pero lo son, porque en la Ciudad de México mantienen concentraciones y hasta actos lúdicos -como 'retitas' callejeras de mismo juego- para proyectar su dolor y su exigencia: que aparezcan los que les fueron arrebatados.
Las madres buscadoras ven en la copa futbolera una vitrina de exposición global que debe servir para visibilizar lo que el gobierno tanto quiere ocultar: la catástrofe humanitaria por la desaparición forzada de personas.
Su estrategia para aprovechar que los ojos del mundo están puestos sobre México, una de las tres sedes mundialistas, no es nueva, más bien es un repaso de la lección que hace casi 50 años dieron las Madres de la Plaza de Mayo en Argentina que también buscaban a sus hijos desaparecidos por la dictadura castrense.
Ellas comenzaron a reunirse en ese lugar para manifestarse con sus pañuelos blancos en la cabeza -que luego se volvieron icónicos en su lucha y décadas después en la causa feminista internacional que los pintó de verde- y lo hicieron durante la Copa Mundial de Fútbol Argentina 1978.
El día de la inauguración, primero de junio, Rafael Videla, jefe de la Junta Militar, decretó asueto obligatorio para que la gente fuera al evento deportivo, lejos del centro de la ciudad, o se quedara en casa.
Ojo, ahora Claudia Sheinbaum hizo algo similar con su decreto para que todos hicieran 'home-office' a fin de no estorbar la fiesta u ocuparse de las protestas.
La orden del dictador resultó, las calles del centro de Buenos Aíres estaban desiertas, toda la actividad se concentró en el Estadio Monumental, a 13 kilómetros de la Plaza de Mayo.
SOLO DOS PERIODISTAS
Empero, en esas cosas del periodismo, a dos enviados de una televisora holandesa -de los 300 reporteros extranjeros que se acreditaron-, Jan van der Putten y Frits Barend, se les ocurrió darse una vuelta por el centro de la ciudad, vieron a las madres buscadoras, eran apenas doce protestando en solitario y las entrevistaron.
"Queremos saber dónde están nuestros hijos. Vivos o muertos. Son nuestra última esperanza. Por favor. ¡Ayúdennos! ¡Ayúdennos, por favor!", les suplicaron a los reporteros.
La nota salió por la tarde en Europa y al día siguiente todos los enviados de la prensa internacional estaban en la Plaza de Mayo.
Entonces empezó la proyección internacional de la causa de los desaparecidos y sus madres que los buscaban.
Y también el cuestionamiento hacia la dictadura militar.
La prensa extranjera prestó cámaras, micrófonos y tinta a las buscadoras que le metieron un tremendo 'gol' a la dictadura con el 'pase' de dos periodistas holandeses.
Videla movió sus hilos en la prensa argentina para tratar de desacreditarlas.
Las tachaban como "un grupo de locas que hablan mal de la Argentina" y "que utilizan a la prensa extranjera para mentir sobre la nación".
Casi les dijo "traidoras a la patria" como ahora ensaya el gobierno morenista en México.
El periodista deportivo Roberto Parrottino, colaboró en el proyecto multimedia "Papelitos, 78 historias sobre el Mundial en dictadura" rescatando lo que les preguntaron los enviados extranjeros a las Madres de la Plaza de Mayo el 2 de junio, al día siguiente de aquella primera entrevista con los neerlandeses.
( https://papelitos.com.ar/home )
"El gobierno dice que tenemos un Mundial en paz, pero no es verdad", dijeron las buscadoras.
-"El gobierno dice que ustedes son mentirosas", las cuestionaron. - "¿Nosotras mentirosas? ¿Estamos mintiendo que nuestros hijos desaparecieron?"
LAS ACARREADAS DEL 26
Esa proyección mediática en el exterior de las Madres de la Plaza de Mayo cambió el nivel de cosas porque el mundo se ocupó de la tragedia humanitaria en Argentina y organizaciones internacionales enviaron apoyo financiero para sostener la búsqueda de los desaparecidos.
Las "locas del 78" hoy son las "acarreadas del 26" en México de las que la presidenta Claudia Sheinbaum se burla diciendo que en su manifestación por el Mundial había más gente del gobierno que de ellas -¡no tiene 'idem'!- y a las que la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez amenazó con investigar por venir de acarreadas y pagadas por la oposición -¡otra que no tiene 'idem'!-.
A esas "acarreadas del 26", el comentarista deportivo Mauricio Ymay -¡tampoco sin 'idem'!- pidió dispersar con tanquetas, chorros de agua a presión y balas de goma, imitando, en un foro televisivo, lo que exigía la prensa argentina hace cinco décadas.
"Se quedó en los tiempos de Videla", le reviró otro comentarista, David Faitelson, con justa y documentada razón histórica.
*Envoyé depuis Paris, France.