® Notiver La Noticia En El Momento Que Sucede. Todos los Derechos Reservados

TEXTO IRREVERENTE | TOUR ET TAUREAU - México no ganó la Copa Mundial de Fútbol pero sí obtuvo un tercer lugar en el Tour de France que supo a gloria *El bajacaliforniano Isaac del Toro se impuso en la llamada etapa reina, la fase 20 de la…

México no ganó la Copa Mundial de Fútbol pero sí obtuvo un tercer lugar en el Tour de France que supo a gloria *El bajacaliforniano Isaac del Toro se impuso en la llamada etapa reina, la fase 20 de la competencia sobre la ruta alpina Le Bourg...

Por Andrés Timoteo

TOUR ET TAUREAU

México no ganó la Copa Mundial de Fútbol pero sí obtuvo un tercer lugar en el Tour de France que supo a gloria.

El bajacaliforniano Isaac del Toro se impuso en la llamada etapa reina, la fase 20 de la competencia sobre la ruta alpina Le Bourg d’Oisans-Huez corrida el sábado y aseguró el tercer sitio en toda justa.

Y ayer domingo fue ovacionado sobre Des Champs-Élysées y su gesto de formar dos cuernos con sus dedos índices fue celebrado e imitado por la afición ciclista.

La “Toro Señal”, le dicen.

Del Toro se quedó a dos escalones de llevarse la copa de cristal -también llamada Le Lasvit en referencia a la compañía checa que la diseñó- pero ya hizo historia y la prensa francesa lo destaca como “un ídolo naciente” aunque no es desconocido en el mundo del ciclismo.

Desde el 2023 participa en competencias internacionales y el año pasado ganó el segundo lugar del Giro d'Italia.

Ahí también hizo historia al ser el primer mexicano en subir al podio.

“Le Tour et le Taureau” (“El Tour y el Toro”), titularon algunas publicaciones especializadas que alaban del mexicano su tenacidad y resistencia mostradas además del carisma que enamora al público.

Tiene 22 años, es de los ganadores más jóvenes en la vuelta gala donde representó al UAE Team Emirates XRG, un equipo de ciclismo financiado por la monarquía emiratí pues en la competencia también se disputa un premio colectivo.

Del Toro tiene el financiamiento de los jeques árabes que le reconocen su talento.

El Tour de France reporta al mundo historias bellas y educadoras: casi todos sus ganadores son producto del mérito, del esfuerzo personal y familiar.

Tienen detrás relatos de superación personal y aspiracionismo, algo satanizado por el obradorismo mexicano el cual siendo mediocre exige mediocridad en los demás.

Del Toro no viene de una familia pudiente de Ensenada, su ciudad natal, sino de un entorno que ha salido adelante por esfuerzo propio.

El principal sostén e impulsor de su carrera ha sido el papá, José del Toro, quien ante la prensa ha narrado las peripecias -y hasta el hambre- que su hijo pasó para alcanzar las grandes ligas de esa disciplina.

Además ha denunciado que el gobierno mexicano le cerró las puertas.

“Él jamás recibió una ayuda económica, apoyo de oficinas del deporte, jamás recibió ayuda.

Eso es lo único que un deportista se va a topar en México (desprecio y falta de ayuda)”.

“Isaac tuvo que pasar hambre y muchas carencias, pero tuvo una familia, tuvo amigos, tuvo a un AR Monex (equipo de ciclismo) que en su momento lo ayudó”, declaró a la cadena ESPN.

Hasta pequeños talleres de reparación de bicicletas ayudaron a Isaac, pero de la “4T” no obtuvo nada.

Ojo, el ciclista arrancó su fase profesional en el 2019 cuando ya gobernaba Andrés Manuel López Obrador y la Conade era dirigida -y saqueada- por Ana Guevara.

“Nunca recibió nada de ellos”, acusó.

Por eso ahora es una desfachatez de la presidenta Claudia Sheinbaum felicite a Isaac del Toro por su gesta en el Tour de Francia y que los ‘cuatroteístas’ se quieran adjudicar su proeza como del sistema deportivo mexicano.

ASPIRACIÓN TRIUNFADORA

Los dos reyes del Tour de Francia en el último lustro también son producto del aspiracionismo.

El ganador de este 2026 es el esloveno Tadej Pogačar -27 años-, quien además ganó la copa en el 2020, 2021, 2024 y 2025.

¡Lleva cinco Lesvist en su haber!

Es originario de Komenda, un pueblito de Eslovenia.

De niño pensó abandonar el ciclismo -tenía 9 años- porque era muy pequeño de estatura y no le llegaba a los pedales pero un entrenador lo vio y pronóstico que sería grande.

Hoy es un fenómeno del ciclismo, ha sido catalogado como un ‘supra-humano” y que “parece que nació montado en la bici”.

“He visto a muchos ciclistas, muchísimos, pero nunca a uno como él. No es normal, no sufre, no suda.
No sé si es humano o no. Todo el mundo tiene gestos de esfuerzo o dolor, él no”...

Lo evalúo el veterano ciclista italiano Claudio Chiappucci. Solo cuatro antes que él han ganado cinco veces el Tour de France.

Hijo de un obrero y una maestra de francés, y que creció en una vivienda popular, Pogačar hoy habita un ‘pent-house’ con vista al Mediterráneo en Mónaco, el país más caro para vivir en el mundo.

Su padres, por supuesto, tienen la vida resuelta.

El aspiracionismo se ha cumplido en Pogacar quien si viviera en México lo lincharía la turbamulta morenista.

El segundo lugar de este 2026 fue el neerlandés Mathieu van der Poel, ese sí hijo y nieto de ciclistas de clase media.

Pero una historia similar a la de Pogačar es la del danés Jonas Vingegaard de 29 años, ganador del Tour de France en 2022 y 2023, hijo de un albañil y pescador y él mismo trabajó en una empacadora de pescado.

Hasta que fue adolescente su padre pudo comprarle su primera bicicleta.

Antes compartía una con su hermana o practicaba en la que su papá usaba para ir al trabajo.

Hoy Vingegaard cobra 5 millones de euros por año -100 millones de pesos mexicanos- en el Team Visma, el equipo ciclista de Países Bajos al que pertenece.

¡Maldito ‘fifi’ aspiracionista!, le gritarían en México los imbañables de la “cuarta transformación”.

¡Buuu…!

*Envoyé depuis Paris, France.