
Por Andrés Timoteo
DEL MISMO PALO…
Tremenda desdentada que le propinaron.
Le dieron donde más le duele.
Y esta vez no fueron los Yunes ni Castagné ni los ‘prianistas’ ni los periodistas con “nado sincronizado” ni Manuel Huerta ni los de Movimiento Ciudadano ni los illuminati ni los otros enemigos imaginarios que abundan en sus teorías conspirativas.
No, el mazazo vino de un congénere partidista, Atanasio García Durán, quien -para que más le duela- es el padre de su antecesor, Cuitláhuac García Jiménez.
El señor se fue ‘como hilo de media’ contra la gobernante Rocío Nahle señalándola de tener a Veracruz hecho un desastre, que votarla fue un error, que desconoce a Veracruz por ser advenediza y que lleva al partido Morena al derrumbe.
La incendiaria declaración que hizo a los periodistas jalapeños se sintetiza en tres puntos: el personal, el gubernamental y el partidista.
El punto personal.
El exdiputado local y jefe del clan García le otorgó la razón no solo a la oposición partidista sino al resto de veracruzanos que cuestionaron la imposición de una persona foránea, primero como candidata y luego como gobernadora en una entidad que le es ajena y, por ende, indiferente.
“Cuando empezó a decirse eso yo no lo creía, pero ahora lo creo firmemente, o sea, pues desconoce y no se tiene la visión qué este estado necesita”, punzó.
Ya asestado, enterró más el dardo:
“Ahora lo creo firmemente: es un error confiar en alguien que no es de Veracruz”.
Vaya, nada más faltó que la llamara abiertamente ‘zacatecana’, ese gentilicio que tanto odia Nahle y que ha querido sacar de la opinión pública desde que se metió a la política partidista.
Incluso, en el 2024, intentó que las autoridades castigaran como violencia política de género a quienes le recordaran que no es jarocha sino oriunda de Zacatecas.
Y, ¡pum!, Atanasio se lo restregó en la cara.
El punto gubernamental.
Con una sola expresión, el profesor jubilado y antiguo izquierdista -ahora es oficialista- le tumbó a la mandataria sus dos eslóganes que ocupó para hacer campaña electoral en el 2024 y luego como rutas para gobernar: “Por amor a Veracruz” y “Veracruz está de moda”.
Ni la colocado a la entidad como faro de atracción y gusto en el resto del país y el mundo porque no sabe gobernar ni lo quiere porque no es su tierra, prácticamente le dijo.
“Veo escasa visión de lo que se tiene que hacer.
Veracruz es un estado, yo creo que el más rico del país y los recursos que tiene pues no los veo que se estén activando y destinando lo que se tiene que hacer”.
Entonces le dio otro puntillazo que le habrá resultado muy hiriente al descalificarla comparándola con su hijo, especialmente en el manejo de finanzas, la deuda pública y hasta en los emolumentos que percibe.
El sueldo de su retoño era menor al suyo, deslizó.
El punto partidista.
Luego de vituperar su origen geográfico, su interés por un estado ajeno y exhibir una mala administración gubernamental, García Durán también ya desde ahora responsabilizó a Nahle de una posible debacle electoral de Morena para los comicios venideros.
“Ya se empieza a ver un malestar. Lo que ocurrió en las elecciones municipales pasadas es un termómetro.
Llegamos a tener la gran mayoría de diputados, la gran mayoría de presidentes municipales, pero (ahora) yo no sé cómo nos vaya en el 2027”, anticipó a modo de alertamiento.
Prácticamente llamó a los morenistas a rebelarse contra imposiciones y a desligarse del gobierno nahlista para que en los comicios no padezcan el ‘voto de castigo’ de la gente.
“Debe haber autocrítica real, pero no siempre se permite y eso también afecta”, acotó.
La gobernante en turno ‘no tocó ni baranda’ en la boca de Atanasio García quien, aunque dijo la verdad, no habló como izquierdista ni por querencia a Veracruz ni por honestidad ni por congruencia.
Su pulla lleva el sesgo del desquite porque a su hijo y a su grupo político les han quitado privilegios.
Al vástago lo han calificado de ‘lastre’ los voceros del nahlismo.
En el golpazo que García Durán le propinó a Nahle se cumple lo dicho por la sabiduría campirana:
“Para que la cuña apriete, debe ser del mismo palo”.
A propósito, ¿será verdad que la fortuna personal del “Tata Tacho” ya supera las siete cifras? Y que ésta no salió de su doble pensión jubilatoria -gracias al tráfico de influencias- como maestro sino porque su retoño manejó seis años la tesorería estatal.
EL “JIJO E’ SU”
¡No me ayudes padre amado!, gritó ayer el exgobernante García Jiménez acobardado por las consecuencias de los dichos de García Durán y corrió a desligarse de su opinión y hasta se atrevió a acusar al progenitor de atentar contra la unidad morenista.
Aunque se presume ateo marxista-leninista, a este diminuto sujeto -tanto política como filialmente- habrá que recordarle el quinto mandamiento: “Honra a tu padre y a tu madre para que tus días se alarguen en la tierra" (Éxodo 20:12).
En este caso, retribuirlos, respaldarlos y defenderlos políticamente.
Pero blandengue como es, Cuitláhuac García optó por ofrecer a su papá en sacrificio para que lo despescuecen los galgos de la zacatecana.
¡Valiente jijo e’su…!, como versa el corrido.
*Envoyé depuis Paris, France.