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TEXTO IRREVERENTE | AVISO CON LODO - Es una táctica muy vieja, forma parte del manual de la llamada “guerra sucia” de los años sesenta y setenta en México, y de más atrás en otras naciones -Se trata de intimidar al objetivo tocando su entorno más…

Es una táctica muy vieja, forma parte del manual de la llamada “guerra sucia” de los años sesenta y setenta en México, y de más atrás en otras naciones -Se trata de intimidar al objetivo tocando su entorno más íntimo para darle a entender que...

Por Andrés Timoteo

AVISO CON LODO

Es una táctica muy vieja, forma parte del manual de la llamada “guerra sucia” de los años sesenta y setenta en México, y de más atrás en otras naciones.

Se trata de intimidar al objetivo tocando su entorno más íntimo para darle a entender que pueden atacar donde les plazca.

En Veracruz, haciendo un breve ejercicio de memoria y enfocados a la actividad reporteril, fue durante la fidelidad cuando aplicaron entusiastamente esa técnica de represión -porque eso es- contra periodistas incómodos y el duartimo la mantuvo.

Ojo, esto no significa que en gobiernos anteriores no lo hayan hecho, recuerden el homicidio de José Miranda Virgen en octubre del 2002, en pleno alemanato, al que le provocaron una explosión en su domicilio para, literalmente, quemarlo.

En la técnica de amenazar por medio de allanamientos en domicilios, disfrazados de robos comunes, los supuesto ladrones casi nunca se llevan gran cosa sino que sustraen material y herramientas del reportero -computadoras, memorias digitales, archivos en papel, cámaras fotográficas, etcétera-

Si acaso se llevan algún objeto diferente lo hacen para tratar de simular que fue un asalto convencional.

Y ahí esta el mensaje: no van tras el dinero -¿qué tanto puede tener un reportero en su casa?- sino tras el trabajo informativo.

El ataque es contra el tipo de periodismo que ejerce la víctima del allanamiento y por lo regular se ocupa a policías o militares habilitados como cacos.

En el fidelato y el duartismo a esa técnica intimidatoria le agregaron el lodo difamando al reportero “asaltado” para dar a entender que el suceso tiene trasfondo personal y oscuro, y no por su quehacer informativo.

Eso le están haciendo ahora mismo al periodista Edgar Hernández cuyo domicilio fue asaltado la semana pasada y es la segunda vez que lo hacen.

La primera, si no nos equivocamos, fue en el 2015 cuando gobernaba Javier Duarte y ahora fue en el nahlismo.

Dos veces han violado el lugar que debería ser el más seguro para el periodista, su refugio y reposo.

¿Cuál es siguiente paso?, ¿un ataque físico y directo? En estos tiempos todo es posible con un gobierno permisivo, complaciente y -se sospecha- hasta alentador de los arietes contra la prensa.

ESOS JILGUERILLOS

El columnista ya interpuso una denuncia pero ésta irá al archivo muerto de la fiscal Aurelia Jiménez.

No investigará nada porque indagar podría conducir a alguna oficina de palacio de gobierno.

Desde este espacio no solidarizamos con don Edgar que hoy está, otra vez, en la diana de los facinerosos.

A la par, repudiamos la campaña mediática que el régimen desató en su contra copiando los embadurnados de fango como en el pasado.

Algunos tinterillos deslizan que fue un auto-robo y piden indagar la vida privada del colega y a su familia.

Los más desfachatados sugieren que se lo merecía.

El colmo fue una comentarista jalapeña que injuriosamente evoca lo mismo pese a que ella también ha sido agredida desde el poder.

La señora, quien presume que solo ella y Regina Martínez merecían ser defendidas por la Ceap -risas y más porque miente sin pudor ya que cuando mataron a la querida Regina no existía la comisión además de que ni por equivocación ni mucho menos por calidad periodística se compara a ella-, también aventura que los otros reporteros que han sido agredidos fue porque estaban coludidos con la mafia.

Desliza que lo que les pasó a los 45 colegas asesinados o desaparecidos desde el duartismo a la fecha se debe a sus pactos con el crimen organizado y no ameritaban ser defendidos por la Ceap ni por los demás periodistas.

Ese es su grado de abyección.

En fin, a Veracruz regresaron los tiempos de los avisos cargados de lodo para la prensa.

De nuevo nuestra solidaridad para con el periodista Edgar Hernández y el repudio al trino infame y coral de esos jilguerillos y jilguerillas de palacio.

FOCO DEL TERROR

La reportera Beatriz Guillén, corresponsal del diario El País, entrevistó a doña Rubicelia Ramírez, madre de la periodista nanchiteca Roxana Guzmán quien le relató cómo fue el ‘levantón’ contra su hija, cómo allanaron su domicilio, la sometieron con una paliza salvaje y la tiraron al suelo para esposarla.

Ella quedó muy golpeada, herida, tanto que ya no se pudo levantar cuando la subieron al vehículo en el que se la llevaron.

Todo frente a sus padres, sus hijos, su hermano y sus sobrinos.

Al padre, adulto mayor y enfermo, también lo golpearon.

Los delincuentes también dispararon contra la vivienda.

Y a Roxana “se la llevaron a la comandancia”, eso le dijeron los raptores a la angustiada señora.

( https://goo.su/Dy17Yx )

La nota periodística da cuenta: “Veracruz se ha convertido de nuevo en el epicentro de la violencia contra periodistas... es un foco del terror contra la prensa”...

Aludiendo también a los recientes asesinatos de Carlos Castro y Luis Ángel López en Poza Rica, y al récord sangriento contra reporteros desde los tiempos de Duarte de Ochoa.

“En ningún otro lugar de México han matado a más comunicadores que en Veracruz.
La actual gobernadora, Rocío Nahle, se ha limitado a decir que las agresiones ‘no son por su trabajo periodístico’”.

*Envoyé depuis Paris, France.