
Inteligencia
FÉLIX CORTÉS CAMARILLO
No me pidan que sustente la veracidad de lo que voy a escribir enseguida, porque no puedo hacerlo; tampoco voy a proporcionar fuentes de información fidedignas, ni pruebas documentales confiables.
No me las pidan porque no las tengo, y si las tuviera tampoco se las iba a dar.
A cambio de ello, les puedo yo jurar ante un altar que la cercanía geográfica que tenemos con el país, por ahora más poderoso del mundo, nos ha recetado ventajas y desventuras:
Ya veremos cómo nos va el día 25 cuando empiecen los catorrazos por el TMEC, otra de las consecuencias de ser el vecino incómodo.
Por el momento, y con la misma devota certeza, puedo afirmar que casi once de cada diez mexicanos sabe perfectamente que, a consecuencia del vecindario, en México operan encubiertos, armados o no, reconocidos o haciéndose patos, agentes de todas las agencias del gobierno de los Estados Unidos.
El FBI, el ICE la CIA, la DEA, la fea, la chueca y otras cuyo nombre es demasiado secreto como para presentarse en sociedad.
Los agentes de estas entidades, que se agrupan bajo el paraguas “inteligencia”- de la que a veces carecen- figuran oficialmente con algún vago cargo en la nómina de la embajada de los Estados Unidos en México.
En aras de la verdad, si eso es válido para los agentes norteamericanos desde hace decenios, también lo es para los servicios de información de otros países poderosos, llámense URSS, China, Gran Bretaña, Israel o Saudi Arabia.
Agentes de la NKVD de Rusia, el Ministerio de la Seguridad del Estado de China, el M16 de Londres o el afamado Mossad de Israel, operan en México básicamente en la recolección de información sensible para orientar a sus países sobre las mejores opciones y personas.Aunque no solamente en ello.
El gobierno mexicano ha sido insistente, de manera especial este sexenio, en la machacona soberanía, y continuamente afirmar que los cuerpos de seguridad norteamericanos colaboran con sus pares en México solamente intercambiando información, NUNCA en operativos reales.
De ese tamaño es el conflicto actual.
Esto es lo que sabemos, oficialmente:
En el estado de Chihuahua, San José del Pinal, municipio de Morelos, fueron descubiertos el fin de semana reciente dos enormes laboratorios clandestinos, ocultos en la sierra, destinados a la producción de drogas sintéticas.
Naturalmente, los numerosos operarios que ahí trabajaban fueron advertidos de que la fuerza pública iba a por ellos y huyeron con toda oportunidad.
En el operativo participaron, nos dicen, un medio centenar de policías y soldados.
Regresaban triunfales los participantes, en un convoy de seis vehículos encabezados por uno que parece tanque de guerra y lo es.
En la camioneta que le seguía, que derrapó y perdió el control, viajaban cuatro personas; el vehículo se desbarrancó y en el fondo se incendió y explotó.
Los cuatro murieron.
Eran Pedro Ramón Oseguera, director de la Agencia Estatal de Investigaciones, Manuel Genaro Méndez, agente adscrito a su mando, y dos funcionarios de la Embajada de los Estados Unidos en México.(!!!!!!)
Don César Jáuregui, fiscal general de justicia del Estado de Chihuahua dijo que los dos gringos NO habían participado en el operativo de los laboratorios.
Añadió que estas dos personas, que hasta hoy desconocemos su identidad,estaban en Chihuahua, a muchos kilómetros de distancia de los laboratorios descubiertos, dando instrucción a las fuerzas del orden del Estado en el manejo de drones, y puesto que iban a tomar un vuelo a la Ciudad de México, le pidieron a los dos policías mexicanos les dieran un ride (la vetusta Academia de la Lengua ya acepta la palabra raid, pero con otro significado) y ese fue el preámbulo del accidente.
Lo demás fue un tobogán de aclaraciones.el fiscal siguió en lo suyo; la gobernadora de Chihuahua, ni sus luces.
La señora presidente con A de mujer dijo que si los agentes estaban ahí sería por convenios con el gobierno estatal y que ella no sabía nada.
Luego corrigió diciendo que efectivamente eran agentes norteamericanos y -como es la salida más usada- “se iba a investigar” para ver qué ley, Constitución o tratado había sido violado.
No tengo la menor duda de que para este embrollo aparecerá una explicación inverosímil, como la voluntaria entrega del rey de la coca, el atleta olímpico Ryan Wedding, uno de los diez más buscados por el FBI, el 26 de enero 26 de 2026, a las puertas de la embajada americana en Ciudad de México:
Usted recordará, que los autores de la fabulilla ofrecieron como prueba una foto del maleante a las puertas supuestas de la embajada de EE UU, cuando esta respetable institución había abandonado su sede de Paseo de la Reforma 305, desde noviembre del año anterior y despachaba ya en la colonia Irrigación, Presa de la Angostura 225.
Así se manejan las cosas por estas tierras desde hace muchos años.
Yo sólo quiero que conste que desde la primera frase advertí que no voy a probar nada de lo que aquí he pergeñado.
PILON PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas):
Ya que andamos por aquí, ¿valdría la pena hacer notar que doña María Eugenia Campos Galván, mejor conocida como Maru Campos, es gobernadora de chihuahua, panista, y está a punto de entregar el equipo, en el buen sentido de la palabra, el año que viene?
felixcortescama@gmail.com