*La realidad es que Ucrania está cumpliendo su promesa de llevar la guerra a los hogares de los rusos
MOSCÚ (Agencias).- Rusia está viviendo el verano más cruento de toda la guerra con ataques ucranianos a almacenes de comercio electrónico, refinerías, zonas costeras y atentados contra altos mandos militares.
La retaguardia rusa es escenario diariamente de la muerte de civiles a manos de los drones de asalto ucranianos, incluidos seis veraneantes que fallecieron este mismo lunes en una playa del sur ruso por la explosión de un aparato derribado, pero también de la artillería en zonas fronterizas.
La dramática situación también deja en mal lugar al presidente ruso, Vladimir Putin, quien rechazó la tregua aérea propuesta por Kiev, con el argumento de que los bombardeos rusos son más efectivos y que los ucranianos recurren al terrorismo para provocar el pánico en la sociedad rusa.
De hecho, el asesor presidencial, Mikhailo Podoliak, insistió hoy en cesar los bombardeos de mutuo acuerdo, en particular contra la infraestructura energética.
La nueva normalidad
La realidad es que Ucrania está cumpliendo su promesa de llevar la guerra a los hogares de los rusos, que amanecen cada día con noticias sobre ataques en toda la zona europea del país, desde el Báltico a los Urales.
Una veintena de personas han muerto en territorio ruso desde el fin de semana.
El caso más sonado ha sido el atentado con bomba perpetrado en la tarde del pasado sábado en un céntrico restaurante de Moscú, donde murieron cinco personas y 21 resultaron heridas.