
Por Edgar Ochoa/ NOTIVER
Primer picotazo
Hay triunfos que se construyen a batazos y otros que se cocinan con paciencia, guante y oficio, y el que consiguió El Águila de Veracruz en el primero de la serie ante Tigres de Quintana Roo tuvo precisamente ese sello de equipo serio que sabe sufrir los juegos cerrados.
El Glorioso apenas conectó cuatro imparables en toda la noche, pero fueron suficientes para sacar una victoria de oro por pizarra de 4-3 en el Beto Ávila, en un duelo donde la defensiva veracruzana respondió en los momentos importantes y donde Jonathan Bermúdez finalmente encontró recompensa a su trabajo al conquistar su primer triunfo de la temporada.
Los Tigres pegaron primero y parecían tomar control temprano con el batazo productor de J.J. Matijevic en la tercera entrada, sin embargo Veracruz reaccionó de inmediato con el cuadrangular de César Izturis Jr., batazo que le cambió el ánimo al juego y volvió a meter a los jarochos en la pelea.
Después apareció ese beisbol de detalles que tanto exige la temporada larga: un elevado de sacrificio de Austin Shenton permitió que Sebastián Elizalde timbrara la carrera de la ventaja y más tarde Jack López terminó por inclinar la balanza con un jonrón solitario en la séptima entrada que silenció por momentos a la afición felina.
Bermúdez trabajó seis innings con autoridad, mezclando bien sus pitcheos y mostrando mucho mejor comando que en sus anteriores aperturas.
Y aunque en la novena entrada Troy Viola puso drama con cuadrangular solitario, Jhan Mariñez volvió a demostrar por qué es uno de los brazos más confiables del relevo emplumado, apretó el brazo en el momento de máxima tensión y consiguió su tercer rescate de la campaña.
Lo interesante también estuvo del otro lado, porque estos Tigres ya no lucen como el equipo desordenado de otras temporadas; hoy se ven con más estructura, con mejor idea de juego y con un roster más competitivo, algo donde claramente empieza a notarse la mano de Enrique Couoh en la dirección deportiva.
Aún así, Veracruz mostró experiencia, sangre fría y esa experiencia que aparece en las noches donde no abundan los hits, pero sí el carácter.