
Por: Edgar Ochoa/ NOTIVER
Juegazo en el nido
Hay victorias que se construyen a punta de batazos y otras que se ganan con el corazón, la inteligencia y el orgullo bien puesto sobre el diamante.
La de este martes en el Estadio Beto Ávila fue de esas.
¡Y si! El Águila de Veracruz conectó solo dos imparables, pero le bastó un solo swing de Daniel Montaño, que encontró en los senderos a Tito Valenzuela y Sebastián Elizalde para fabricar las tres carreras que marcaron la diferencia ante los Toros de Tijuana.
El resto fue una exhibición de pitcheo, defensa y estrategia.
Bryce Bonnin cumplió con una sólida apertura y el bullpen hizo el trabajo hasta entregar la pelota a Jonathan Aro, quien consiguió su sexto salvamento de la campaña.
Pero el momento clave llegó cuando Tijuana amenazaba con empatar el encuentro al tener corredor en tercera sin out.
José Heberto Félix, que ordenó una jugada defensiva con Tito Valenzuela y terminó con un riflazo a la antesala para poner fuera al corredor emergente Matt Scheffler, apagando una amenaza que parecía muy peligrosa.
Esa acción cambió el rumbo del cierre del partido y confirmó que este equipo sabe ganar de diferentes maneras.
El Águila no se rindió, peleó cada lanzamiento y terminó dando un auténtico golpe de autoridad al imponerse 3-2 a uno de los clubes más poderosos de la Liga Mexicana de Beisbol, demostrando que cuando existe actitud, trabajo colectivo y confianza, los hits pasan a segundo término.