EN COLOMBIA
El partido de la Copa Libertadores que disputaban este jueves Independiente Medellín y Flamengo fue pospuesto cuando habían transcurrido apenas tres minutos, a raíz de que los hinchas del equipo colombiano situados en la tribuna norte comenzaron a encender bengalas y lanzar objetos hacia la cancha.
Los hechos en el Estadio Atanasio Girardot de Medellín fueron organizados como una aparente protesta contra la directiva del club local ante los malos resultados en el torneo colombiano, en que el Poderoso de la Montaña quedó eliminado tras finalizar en la posición 11.
Pocos minutos después de que comenzó el lanzamiento de bengalas y otros objetos, el árbitro Jesús Valenzuela ordenó a los jugadores de ambos equipos dirigirse a los vestuarios, mientras los cuerpos de seguridad intervinieron para frenar los actos de los aficionados locales, quienes también mostraron mantas con mensajes y encendieron fogatas en el graderío.
Posteriormente, se solicitó a los asistentes que abandonaran el escenario, y una hora y cuarto después se oficializó la “cancelación” del encuentro de la cuarta fecha del Grupo A por parte de la Conmebol, entidad rectora del futbol sudamericano.
El artículo 24.2 del Código Disciplinario del organismo estipula que cuando un equipo es considerado responsable de la suspensión, cancelación o abandono definitivo del partido, la sanción será la determinación del resultado final del encuentro, es decir, la derrota por incomparecencia (W.O.).
En ese caso, el equipo contrario es declarado ganador por 3-0.
Durante la paralización, el jugador de Flamengo Jorginho escribió un mensaje en su cuenta de X en el que decía: “Estamos bien y esperando por aquí”, con una foto dentro del vestuario junto con sus compañeros Everton Cebolinha, Ayrton Lucas, Luiz Araújo, Leo Ortiz y Leo Pereira.
Flamengo, actual campeón de la Copa Libertadores, lidera el Grupo A con siete puntos, uno más que Estudiantes de La Plata.
Medellín es tercero con cuatro unidades.