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¡UNA HISTORIA LLAMADA BÉISBOL! | VENGANZA DIABÓLICA - La Serie Roja terminó siendo una auténtica tormenta escarlata para El Águila de Veracruz en el Alfredo Harp Helú, donde los Diablos Rojos del México simplemente tuvieron una de esas...

La Serie Roja terminó siendo una auténtica tormenta escarlata para El Águila de Veracruz en el Alfredo Harp Helú, donde los Diablos Rojos del México simplemente tuvieron una de esas noches históricas que quedarán marcadas en los libros...

Por: Edgar Ochoa/ NOTIVER

Venganza diabólica

La Serie Roja terminó siendo una auténtica tormenta escarlata para El Águila de Veracruz en el Alfredo Harp Helú, donde los Diablos Rojos del México simplemente tuvieron una de esas noches históricas que quedarán marcadas en los libros ofensivos de la Liga Mexicana de Beisbol.

La Pandilla Escarlata explotó con una artillería impresionante, atacando desde temprano y castigando sin descanso al pitcheo jarocho hasta firmar una aplastante victoria de 25-3 para quedarse con la serie.

Franklin Barreto fue la gran figura de la noche con siete carreras producidas y dos cuadrangulares que encendieron todavía más a una ofensiva capitalina que conectó batazos por todos los rincones del parque.

Juan Carlos “Haper” Gamboa, Carlos Pérez, José Marmolejos y compañía también hicieron pedazos la pizarra en una noche donde los Diablos parecían no tener freno.

El rally de diez carreras en la cuarta entrada prácticamente definió el encuentro y confirmó la feroz actitud ofensiva con la que salió el México Rojo.

Fue una exhibición de poder pocas veces vista, un juego histórico por la cantidad de imparables conectados y por el dominio absoluto de la novena escarlata.

Además, la noche tuvo un momento especial para el beisbol mexicano cuando Robinson Canó conectó el hit número 300 de su carrera en la Liga Mexicana, demostrando que la calidad y jerarquía del veterano dominicano siguen intactas.

Del lado veracruzano hubo muy poco que rescatar en el score, pero sí la dignidad de seguir peleando hasta el final, evitando la blanqueada con producciones de Ary Torres y Tito Valenzuela.

El Águila sufrió una dura sacudida en la capital, pero la temporada todavía tiene camino por recorrer y ahora el equipo deberá darle vuelta rápido a la página para enfocarse en la serie de fin de semana ante Conspiradores, buscando recuperar confianza y reencontrarse con el beisbol que los ha mantenido en la pelea durante esta campaña.

Porque en este deporte, incluso las derrotas más dolorosas también forman carácter y enseñan el tamaño del reto que implica competir ante un equipo tan explosivo como los Diablos Rojos del México.

Cayó el primero
El tercer juego de los Serie Roja dejó una historia especial para el beisbol veracruzano.

El joven receptor Ary Torres conectó su primer imparable en la Liga Mexicana de Beisbol y lo hizo nada menos que ante los Diablos Rojos del México, en uno de los escenarios más importantes del país.

El batazo, además de romper el hielo en su carrera profesional, produjo dos carreras para El Águila y representó un momento inolvidable para el pelotero jarocho.

Estos son los detalles que muchas veces pasan desapercibidos en una derrota abultada, pero que también merecen reflectores porque detrás de cada debut y cada hit hay años de sacrificio, entrenamientos y sueños cumplidos.

Ojalá Ary Torres tenga más oportunidades de jugar y demostrar su talento, porque el pelotero mexicano sigue levantando la mano para confirmar que está listo para competir, responder bajo presión y hacer el trabajo al máximo nivel.

Veracruz sigue produciendo talento y noches como esta pueden ser apenas el comienzo de una historia mucho más grande para el joven receptor jarocho.