*Los Rojiegros califican en el sexto lugar
*Las Aguilas se miden a Pumas en Liguilla
Clásico Capitalino en Cuartos de Final.
El América enfrentará a los Pumas en la Liguilla.
Las Águilas cayeron contra el Atlas, 1-0 con gol de Alfonso González al 94’, resultado por el que descendieron al octavo lugar y por ello su castigo será enfrentar al líder del torneo.
Un sonoro abucheo en el Estadio Banorte, en el que también recibieron silbatinas Raphael Veiga y José Raúl “La Pantera” Zúñiga.
Además, en tres ocasiones la gente le dedicó el grito homofóbico al portero Camilo Vargas.
El Atlas, por el contrario, le arrebató la sexta posición al América con ese gol de Ponchito, quien hizo trizas la cintura de Sebastián Cáceres.
Los rojinegros enfrentarán a Pachuca o Cruz Azul, situación que se decidirá con el resultado de la Máquina mañana ante Necaxa.
En cuanto González marcó el gol, todos los suplentes invadieron la cancha para celebrar el tanto que los afianzó en la Liguilla y les garantizó, probablemente, un camino menos complejo.
Claro, sin considerar que el sexto sitio jamás ha sido campeón en 59 torneos cortos.
El gran villano de la noche fue Veiga, quien al 26’ falló un penal tras una ejecución a lo Panenka ante Camilo Vargas, el gran especialista.
Qué manera de desperdiciar la intervención del VAR, que le arregló la plana al árbitro Víctor Cáceres, el cual no se percató de la mano de Víctor Ríos en un cabezazo de Miguel Vázquez.
Atlas solamente requería un punto para clasificar a la Liguilla tras los resultados que se habían dado anteriormente (empate de Xolos y derrota del León).
Tan molesta estaba la afición con la postura de los rojinegros de Diego Cocca, que Camilo Vargas recibió tres gritos homofóbicos, uno de ellos incluso sin saque de meta de por medio.
Poco le importó porque los rojinegros apagaron la fiesta en el Estadio Banorte.
El América ya estaba en el vestidor cuando los jugadores del Atlas aún saltaban en el área técnica de Diego Cocca, quien no reparó en abrazos a sus dirigidos.
Poco le importó porque los rojinegros apagaron la fiesta en el Estadio Banorte.
El América ya estaba en el vestidor cuando los jugadores del Atlas aún saltaban en el área técnica de Diego Cocca, quien no reparó en abrazos a sus dirigidos.