LUEGO DE LAS TRÁGICAS INUNDACIONES
Por Eduardo Guevara Fotoreportero de NOTIVER
POZA RICA, VER.- A un año de la tragedia que casi la borra del mapa, la Cruz Roja Mexicana vuelve a levantar la mano con orgullo y renovada fuerza en el norte del estado.

Este martes 27 de octubre de 2026, la Delegación Poza Rica vivió una jornada más que emotiva al celebrar por todo lo alto su reinauguración oficial, luego de haber quedado literalmente destrozada y con daños totales tras las devastadoras inundaciones que azotaron la región.
El protocolo arrancó con gran fulgor y con bombo y platillo, iniciando con el tradicional corte de listón inaugural y la develación de una placa conmemorativa muy merecida para agradecer el apoyo de la Fundación SERTULL y de su presidenta, la Sra.
Pilar Servitje de Mariscal, quienes no soltaron de la mano a la benemérita institución en su hora más difícil.
Tras el corte, los invitados especiales se aventuraron a dar un recorrido guiado por las flamantes y remozadas entrañas del edificio, de la mano del Mtro.
Ramsés Arturo Arenas Rojas, Presidente del Consejo Local de la Delegación Poza Rica.
En el uso de la voz, la alcaldesa constitucional de Poza Rica, la Lic.
Adanely Rodríguez Rodríguez, se lució dando la bienvenida a los presentes, mandando un caluroso reconocimiento a la Cruz Roja por su entrega diaria en el municipio y refrendando su apoyo incondicional para que nunca más vuelvan a caminar solos.
Por su parte, el C.P. Oswaldo Jesús Ficachi Figueroa, Delegado Estatal de la Cruz Roja Mexicana en Veracruz, no cabía de la emoción y agradeció a pie juntillas a la Sra.
Pilar y a su fundación por hacer la magia posible para echar a andar de nuevo las instalaciones en beneficio directo de toda la comunidad pozarricense.
La ceremonia se puso emotiva cuando se entregaron preseas y reconocimientos muy especiales a la Fundación Sertull y a la propia Sra.
Pilar Servitje de Mariscal —quien además funge como Consejera Nacional y Coordinadora Nacional de Escuelas de Enfermería— por su gran labor altruista.
Al tomar el micrófono, la Sra.
Servitje soltó la sopa de lo que costó el milagro: ¡una jugosa inversión de casi 5 millones de pesos repartidos a los trabajos de remodelación y puesta en marcha! ¡Así se hace patria!.
A su vez, el Lic. Eduardo de Agüero Le Duc, Presidente Nacional de la Cruz Roja Mexicana, confesó haber quedado con el ojo cuadrado, impresionado y con el nudo en la garganta al recordar la magnitud del desastre que se vivió en la zona, por lo que aplaudió de pie la férrea resiliencia del pueblo de Poza Rica.
Para cerrar con broche de oro, la institución lanzó el llamado a toda la ciudadanía a no aflojar el paso, a seguir colaborando y sumando esfuerzos, porque la misión humanitaria sigue más viva que nunca al pie del cañón, lista para atender a los que más lo necesitan en Poza Rica y sus alrededores.
