*Le ganó a un local y cuando festejaba, Referí arrebató el lábaro
Por Manuel Hernández
Reportero de Notiver
El boxeador mexicano Ángel Adrián Guzmán Peña, originario de Minatitlán, Veracruz, protagonizó una fuerte polémica en Panamá luego de que el árbitro del combate le arrebatara la bandera de México mientras celebraba su victoria.

El incidente ocurrió justo después de que el veracruzano ganara su pelea, al querer festejar mostrando con orgullo los colores de su país, el réferi se acercó de inmediato y le quitó el lábaro patrio de las manos, un momento que quedó registrado en video y se volvió viral.
Este video provocó una enorme molestia entre aficionados quienes calificaron el acto como una grave falta de respeto hacia el deportista y el símbolo nacional, de acuerdo con reportes de asistentes del evento, el juez posteriormente admitió su error, argumentando que se dejó llevar por la emoción del momento, y se disculpó personalmente con toda la delegación mexicana.
Ángel Adrián Guzmán Peña ganó su combate por decisión unánime contra el boxeador local Kalet González el pasado 19 de septiembre, el triunfo del boxeador juvenil minatitleco se dio en el marco del Primer Torneo Internacional "Roberto Durán: El Legado", este boxeador apodado el Manos de Piedra.

Fue un certamen de boxeo amateur celebrado en el emblemático Coliseo Roberto Durán en Panamá, el veracruzano acudió al torneo como parte de la Selección Mexicana de Boxeo Amateur, y fue justo al terminar este enfrentamiento victorioso cuando ocurrió el polémico incidente con el réferi y la bandera.
El réferi le quitó la bandera a Ángel Adrián bajo el argumento de que el reglamento del boxeo amateur prohíbe estrictamente la exhibición de banderas u objetos políticos nacionales sobre el cuadrilátero antes del anuncio oficial del veredicto o durante la premiación formal.
Los argumentos detrás de la acción del juez se dividieron en dos factores, el réferi intervino porque el boxeador corrió a su esquina y tomó el lienzo tricolor para agitarlo e infundirse en él antes de que concluyeran los protocolos de la pelea en el centro del ring.
Pero tras el revuelo y la molestia de la delegación mexicana, el árbitro admitió que su reacción fue exagerada, brusca y errónea, argumentando que actuó bajo la "presión y emoción del momento" al ver que el público local panameño se estaba encendiendo tras la derrota de su compatriota.
Aunque el reglamento respalda que no se deben meter banderas al ring de esa manera, las formas tan agresivas con las que el réferi le arrebató el símbolo patrio de las manos al minatitleco fueron lo que detonaron la indignación internacional.