*Flanquearon Carney y Melania a Sheinbaum.
También estuvo el rey de España, Felipe VI y Pedro Sánchez.
El ausente fue Milei
CIUDAD DE MÉXICO.- Flanqueada por el primer ministro de Canadá, Marc Carney, y Melania Trump, esposa del presidente Donald Trump, la presidenta Claudia Sheinbaum observa la final del Mundial de futbol en el estadio MetLife.
Al lado de Melania está el mandatario estadounidense, todos en un palco VIP localizado en medio del estadio que está cubierto por cristal.
También está Gianni Infantino, presidente de la FIFA y Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos.
También asisten Pedro Sánchez, presidente de España, y el Rey Felipe VI, su esposa la reina Letizia y sus dos hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía.
La final de la Copa del Mundo se celebra en medio de un amplio operativo de seguridad que incluye por primera vez en Nueva Jersey la revisión por parte del Servicio Secreto, incluso a personas acreditadas.
El arribo de los mandatarios al estadio Met Life originó largas filas de hasta mil personas y una espera de hasta dos horas.
Afuera del estadio, la Guardia Costera realiza rondines, en tanto que la policía guía a perros entrenados en detección de explosivos.
Enormes drones sobrevuelan el perímetro, y la prensa acreditada, que no demoraba más de cinco minutos en ingresar a otros partidos, hoy requirió de tres horas y media para entrar.
Hay una exhaustiva revisión, mediante el escáner de rayos X o de manera manual por parte de las autoridades, además de detección de metales.
Entre la presidenta Claudia Sheinbaum y su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, la relación ha sido vía telefónica.
En los 18 meses que llevan coincidiendo como jefes de Estado, los mandatarios no habían concretado una reunión para abordar cara a cara los temas de la relación bilateral y será hasta este domingo que se vuelvan a encontrar durante el partido final del Mundial 2026.
En 14 llamadas de entre 10 y 40 minutos, la presidenta Sheinbaum logró posponer aranceles, concretar un entendimiento en materia de seguridad, acordar la visita de funcionarios estadounidenses a México, así como rechazar la ayuda del gobierno de Trump para combatir a los cárteles.
La presidenta y Donald Trump lograron un encuentro presencial durante el sortero del Mundial 2026, pero estuvo lejos de ser una reunión bilateral como jefes de Estado de dos países vecinos y socios comerciales.
Solo se saludaron personalmente e intercambiaron algunas palabras, pero no hubo oportunidad de abordar los retos compartidos.
Meses atrás, en junio, estaba previsto que se encontraran durante la Cumbre del G7, que se realizó en Canadá, sin embargo, el mandatario estadounidense se retiró para atender la crisis en Medio Oriente por el conflicto entre Israel e Irán.
El encuentro de este domingo durante la final de futbol representa una oportunidad más para abordar temas de la relación bilateral, sobre todo en medio de la tensión entre ambos países por las muertes de mexicanos en manos del ICE, los señalamientos de EU a políticos de Morena y las peticiones de respetar la soberanía de México por la participación de agencias estadounidenses en operativos en el país.
El Gobierno de Sheinbaum reclama que Estados Unidos mintió al asegurar que ninguna agencia de seguridad participó en la detención de Ismael "El Mayo" Zambada, tras darse a conocer que en un museo del FBI se exhibe el avión en el que fue trasladado el fundador del Cártel de Sinaloa.
Necesario el diálogo cara a cara
Para internacionalistas el diálogo personal es necesario entre ambos mandatarios aunque reconocen que Trump puede aprovechar un encuentro para dirigirse a sus electores.
“Una reunión con Trump tiene un alto riesgo de volverse una cuestión propagandística más allá de la diplomacia.
Trump se basa mucho en la comunicación política interna, en lo que él le quiere decir a sus electores, entonces una reunión presencial podría ser para la foto y decir ‘México cedió en migración, en fentanilo, en aranceles”...
Plantea Xóchitl Pimienta, profesora del Tecnológico de Monterrey.
Aunque la presidenta destaca que entre su gobierno y el de Trump hay buena comunicación y muestra de ello son las llamadas que han sostenido, Lizbeth Soto Morales, internacionalista y catedrática de la FES Aragón de la UNAM, refiere que para tener acuerdos en problemas comunes, lo ideal es un diálogo de alto nivel.
“La relación por teléfono no es la ideal, lo ideal es que tengan un encuentro cara a cara para tener soluciones más a largo plazo”, comenta.
Para la especialista del Tec de Monterrey, es importante que al ser socios comerciales, Sheinbaum y Trump realicen un encuentro presencial.
“Es necesario que haya una reunión porque la relación entre México y Estados Unidos es una relación pues muy importante para ambos países.
Entonces sí tiene que haber una reunión, pero no puede ser una reunión cualquiera como visita de Estado.
Tiene que ser una reunión que esté muy bien preparada, con una agenda muy clara”, dice.
¿Qué temas han conversado en las llamadas?
Desde que Donald Trump fue electo por segunda ocasión como presidente de Estados Unidos, ha sostenido 14 llamadas con la presidenta Claudia Sheinbaum en las que se han felicitado, acordado posponer aranceles, hablado de la detención y abatimiento de Nemesio Oseguera, alías “El Mencho”.
La primera llamada que sostuvieron ocurrió el 7 de noviembre de 2024 en la que Sheinbaum felicitó a Trump para felicitarlo por su triunfo en las urnas y para conversar sobre la relación entre sus gobiernos.
Tuvimos una llamada muy cordial con el presidente electo Donald Trump en la que hablamos de la buena relación que habrá entre México y Estados Unidos.
pic.twitter.com/LZiRvkKKo3
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) November 7, 2024
Veinte días después ambos políticos sostuvieron una llamada para conversar sobre el fenómeno migratorio, uno de los principales de la agenda estadounidense, en ese momento.
“Tuve una excelente conversación con el presidente Donald Trump.
Abordamos la estrategia mexicana sobre el fenómeno de la migración y compartí que no están llegando caravanas a la frontera norte porque son atendidas en México", informó la presidenta en sus redes.
Días después de que Trump asumiera como presidente de Estados Unidos se realizó la tercera llamada entre la presidenta de México y el político republicano.
El 3 de febrero de 2025 ambos dialogaron para acordar que México reforzaría la frontera norte con 10,000 elementos de la Guardia Nacional para evitar el tráfico de drogas de México a Estados Unidos, en particular fentanilo.
Sostuvimos una buena conversación con el presidente Trump con mucho respeto a nuestra relación y la soberanía; llegamos a una serie de acuerdos:
1.México reforzará la frontera norte con 10 mil elementos de la Guardia Nacional de forma inmediata, para evitar el tráfico de drogas…
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) February 3, 2025
A esa llamada, le siguieron otras en las que la presidenta Sheinbaum intentó contener o posponer las amenazas del republicano.
El 6 de marzo, la presidenta anunció que tras una llamada con Trump se acordó que México no pagaría aranceles en los productos que ya formaban parte del Tratado Comercial que tienen con Canadá, al menos hasta el 2 de abril.
Muchas gracias al presidente Donald Trump.
Tuvimos una excelente y respetuosa llamada en la que coincidimos en que nuestro trabajo y colaboración han dado resultados sin precedentes, en el marco de respeto a nuestras soberanías.
Continuaremos trabajando juntos, particularmente en… pic.twitter.com/JzD9jkm8tz
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) March 6, 2025
En abril y mayo vinieron nuevas llamadas entre ambos presidentes.
En la primera dialogaron nuevamente sobre el tema de aranceles, mientras que en la segunda hicieron un balance comercial de la relación bilateral.