*“Al menos una decena de funcionarios", entre ellos gobernadores y legisladores, se habrían puesto en contacto para hablar de compartir información sobre otros políticos, reporta el medio
WASHINGTON. (Agencias).- El medio The New York Times publicó que funcionarios electos mexicanos de Morena, habrían comenzado, de manera discreta, a colaborar con autoridades de Estados Unidos como supuestos informantes en investigaciones sobre presuntos vínculos de políticos con el crimen organizado.

De acuerdo con el diario estadounidense, al menos una decena de gobernadores, legisladores y otros funcionarios mexicanos han sostenido contactos con autoridades estadounidenses para compartir información sobre sus compañeros del partido gobernante.
El diario señaló que dicho acercamiento ocurrió semanas después de que Estados Unidos acusó formalmente a diez funcionarios mexicanos -en activo y retirados- de colaborar con uno de los principales cárteles del país, mientras la presidenta Claudia Sheinbaum ha rechazado públicamente dichas investigaciones al calificarlas como actos de injerencia extranjera.
Sin embargo, el medio dice que, “tras bastidores”, algunos integrantes de Morena han optado por abrir la comunicación con las autoridades estadounidenses, lo que podría fortalecer dichas investigaciones.
Según el reportaje del medio estadounidense, la cooperación fue impulsada en parte por una estrategia de la Administración para el Control de Drogas (DEA), pues los agentes habrían contactado en privado a funcionarios mexicanos para persuadirlos de colaborar con las investigaciones.
El periódico advierte que la disposición de políticos mexicanos a colaborar con las autoridades estadounidenses representa una señal de preocupación para Morena, pues podría desencadenar una cadena de testigos cooperantes que debilitara políticamente al partido gobernante.
No refleja Morena su narrativa
De acuerdo con una entrevista del medio, el analista político Carlos Bravo Regidor afirmó al diario que la narrativa de unidad promovida por la presidenta no se refleja al interior del movimiento.
“El cierre de filas al que convoca la presidenta desde arriba no se corresponde desde abajo.
Hay gente abajo que es parte de la propia escena que, lejos de cerrar filas con la presidenta, va corriendo a Estados Unidos para salvar su pellejo”.
En ese contexto, el reportaje señaló que Sheinbaum enfrenta una creciente presión política, ya que un sector de su gabinete favorece a mantener la cooperación con Washington y otro consideró que las investigaciones estadounidenses contra funcionarios mexicanos constituyen un precedente de intervención en asuntos internos.
Recordó que la mandataria rechazó las solicitudes de Estados Unidos para detener al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, tras las acusaciones formuladas por fiscales estadounidenses.
Sheinbaum sostuvo que no existen pruebas suficientes y aseguró que la Fiscalía mexicana realizará sus propias investigaciones.
Además, cuestionó las verdaderas motivaciones de Washington.
Narcotraficantes también habrían hablado
El diario agregó que existen investigaciones estadounidenses, las cuales han sido obtenidas de integrantes del crimen organizado que permanecen bajo custodia en Estados Unidos.
Entre ellos figuran los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, así como decenas de presuntos integrantes de cárteles extraditados por el gobierno mexicano durante los últimos 18 meses.
NYT indicó que una de las principales líneas de investigación es el presunto pago de sobornos de organizaciones criminales a funcionarios mexicanos.
En ese contexto, el exadministrador interino de la DEA, Derek Maltz, consideró probable que las pesquisas desemboquen en procesos penales contra personajes de alto nivel.
“Estoy muy seguro de que habrá algunas personas de alto nivel que serán imputadas”.