CIUDAD DE MÉXICO.- La dependencia alista la nueva Norma Oficial Mexicana NOM-042-NUCL-2026, actualmente en revisión regulatoria, con la que creará categorías de riesgo para sustancias fisionables y otros materiales radiactivos.
Ante el riesgo de robo, sabotaje o desvío de materiales nucleares y radiactivos durante su traslado, la Secretaría de Energía busca endurecer los requisitos de custodia, vigilancia y protección aplicables al transporte de esas sustancias en el País.
La dependencia alista la nueva Norma Oficial Mexicana NOM-042-NUCL-2026, actualmente en revisión regulatoria, con la que creará categorías de riesgo para sustancias fisionables y otros materiales radiactivos, para determinar las medidas de seguridad física que deberán aplicarse durante su transporte.
"Las sustancias fisionables y otros materiales radiactivos durante su transporte pueden sufrir un retiro no autorizado, cabotaje o cualquier otra conducta ilícita que vulnere el Sistema de Seguridad Física Nuclear de dichos materiales ()
"Por individuos que tengan la capacidad, la intención y la motivación para causar daños a las personas, al ambiente o los bienes de la sociedad, por lo que se requiere que sean protegidos mediante la aplicación de medidas de seguridad física nuclear", refiere el documento.
La regulación será aplicable a materiales como plutonio, uranio enriquecido y otras sustancias radiactivas utilizadas en actividades industriales, médicas, científicas y energéticas, así como a los vehículos, embalajes y unidades empleados para su traslado por vías terrestres y acuáticas.
La propuesta establece un esquema escalonado, en el que las exigencias de seguridad aumentarán conforme se incremente el riesgo relacionado con el material que se transporta.
"Estas medidas se aplican mediante un enfoque graduado, para lo cual se categorizan las sustancias, considerando factores como la vida media, la forma física y química, el grado de dilución, el nivel de radiación, la cantidad, lo atractivo que resulte el material, la facilidad de acceso y el uso como armas de dichas sustancias y materiales", señala.
Entre las medidas extraordinarias previstas se encuentra la posibilidad de que ciertos cargamentos sean acompañados por fuerzas de respuesta provistas por el Estado, cuando así lo determine la autoridad reguladora.
La Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias podrá exigir esa protección adicional cuando considere que la naturaleza del material, el nivel de amenaza o las posibles consecuencias de un acto ilícito justifican un esquema de resguardo más estricto.
"Cuando la amenaza lo justifique, la Comisión puede requerir el cumplimiento de requisitos de Seguridad Física Nuclear del nivel superior siguiente", indica.
La propuesta también endurece los requisitos de vigilancia durante los traslados y obliga a mantener supervisión permanente de las unidades de transporte.
Los responsables deberán contar con sistemas de rastreo continuo que permitan conocer la ubicación de la carga, detectar desviaciones de ruta o paradas no previstas y verificar la entrega de los materiales en su destino final.
Para los materiales clasificados en las categorías de mayor riesgo, la norma exige sistemas telemétricos de monitoreo en tiempo real, alarmas para detectar intrusiones, medios redundantes de comunicación y procedimientos para controlar el acceso a información sensible relacionada con rutas e itinerarios.
Además, las unidades deberán disponer de boto.