En septiembre de 2024 renunció a su puesto de tesorero tras darse a conocer sus antecedentes penales.
Raudel Campos Murillo, ex tesorero municipal de Tacámbaro, Michoacán, acusado y encarcelado en Estados Unidos en 2022 por los delitos de transporte de mujeres y de menores de edad para fines de prostitución, reapareció en el Consejo Político del PT en el que se dio respaldo a Raúl Morón como aspirante a la Gubernatura.
MORELIA, Mich.– En plena rebelión de Raúl Morón Orozco contra las decisiones de Morena, un personaje con antecedentes penales por su participación en una red de explotación sexual en Estados Unidos reapareció entre los asistentes al Consejo Político Estatal del Partido del Trabajo (PT), celebrado el viernes en Morelia, donde esa fuerza política ratificó su respaldo al senador con licencia rumbo a la sucesión gubernamental de 2027.
Se trata de Ramón Raudel Campos Murillo, conocido como El Chilango, extesorero municipal de Tacámbaro, cuya trayectoria incluye una orden de aprehensión federal, varios años como prófugo de la justicia estadounidense, una extradición desde México y una sentencia de prisión por delitos relacionados con la prostitución interestatal.
El exfuncionario aparece sonriente, en primera fila, vestido con un chaleco rojo del PT, portando una acreditación partidista y levantando una tarjeta con la palabra «Sí», durante una de las votaciones de la asamblea.
Las fotografías, publicadas en la página oficial del PT en Michoacán, muestran su participación en el encuentro que sirvió de plataforma para que Morón endureciera su confrontación con Morena y desconociera la legitimidad del procedimiento que favoreció a Carlos Torres Piña como coordinador estatal de la Cuarta Transformación.
La presencia de Campos Murillo llama la atención y adquiere relevancia por la gravedad de sus antecedentes judiciales y porque el mismo partido que exige transparencia y legitimidad en la selección de sus aliados mantiene en sus actividades políticas a un personaje cuya historia llegó hasta los tribunales federales de Estados Unidos.
Una red de explotación sexual
El caso de Campos Murillo está lejos de reducirse a rumores o acusaciones políticas.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos documentó que, entre 2009 y 2010, participó junto con otras personas en una organización dedicada al tráfico sexual que operaba en Virginia, Maryland, Washington, Delaware y otras jurisdicciones.
Según la Fiscalía Federal del Distrito Este de Virginia, en 2010 colaboró en el traslado de una joven desde Maryland hacia distintas localidades de Virginia, donde debía realizar actos sexuales a cambio de dinero.
La organización movilizaba mujeres para atender clientes en diferentes ciudades estadounidenses.
Algunas llegaban a recibir hasta 30 hombres diariamente, por servicios de 15 minutos que costaban 30 dólares.
Los conductores se encargaban de cobrar el dinero y las mujeres recibían solamente la mitad de las cantidades obtenidas.
Las autoridades estadounidenses acusaron formalmente a Campos Murillo en 2011 y emitieron una orden de arresto.
De acuerdo con la declaración de uno de sus cómplices, huyó hacia México después de que otros integrantes de la organización comenzaron a enfrentar procesos penales.