Y ASEGURA QUE HASTA ÉL SE MOCHÓ PARA SU CONSTRUCCIÓN
*Hace un par de semanas el helipuerto ya había sido terminado, pero el acabado no le gusto a Trump y se tuvo que rehacer para cumplir con los gustos del mandatario, quien también ha ordenado la remodelación de varias secciones de la Casa Blanca sin consultar al Congreso federal
WASHINGTON (Agencias).- Donald Trump el presidente de Estados Unidos abrió este lunes en un espacio en su agenda que estaba cerrada a los medios de comunicación, para llevar de último minuto a la “fuente” de la Casa Blanca a que viera el nuevo helipuerto presidencial.
“Durante 50 años, más de eso, ellos (sus antecesores) quisieron un helipuerto, pero nadie supo hacerlo y estamos construyendo un gran helipuerto”...
Explicó a Trump a los reporteros de la fuente presidencial, a quienes convocó de último minuto.
“Está por Sikorsky, la compañía de helicópteros, porque tenemos helicópteros que no pueden aterrizar aquí.
Este es el camino para la Casa Blanca y fue hecho con donaciones, incluyendo donaciones mías”, abundó Trump durante el tour que ofreció a los reporteros.
El helipuerto, que en su derredor lleva escrito con letras mayúsculas “PRESIDENTE DE ESTADOS UNIDOS” y el centro plasmado el escudo presidencial, ya quedó terminado después de varias semanas de construcción y polémica.
Hace un par de semanas el helipuerto ya había sido terminado, pero el acabado no le gusto a Trump y se tuvo que rehacer para cumplir con los gustos del mandatario, quien también ha ordenado la remodelación de varias secciones de la Casa Blanca sin consultar al Congreso federal.
El helipuerto de mármol que Trump, para justificar su construcción, dijo evitara que se arruine el césped del Jardín Este de la Casa Blanca, costó entre 5y 6 millones de dólares, pero como se rehízo, se estima que el gasto final fue de entre 12 y 13 millones de dólares.
La Casa Blanca no ha dado a conocer el costo final del helipuerto, ni de las remodelaciones al pórtico sur de la Casa Blanca al que le están cambiando el mármol de pisos y paredes, de acuerdo con la poca información que Trump ha permitido se haga pública.
En paralelo, y con las intervenciones de cortes federales y críticas de legisladores federales del partido demócrata, está suspendida la edificación del ostentoso salón de eventos de la Casa Blanca que Trump desea y que para ello ordenó demoler una parte de la zona este de la mansión presidencial sin consultar al Capitolio.
El nuevo helipuerto es exclusivamente para que aterrice en él el helicóptero presidencial Marine One, en el que se transporta el primer mandatario estadunidense para viajes cortos.
Varios legisladores demócratas han lanzado críticas muy agudas a Trump por su “mal gusto” para decorar como el “rey Midas” a la Casa Blanca con adornos dorados, no obstante respecto al helipuerto lo único que piden son cuentas claras para saber si en realidad se construyó con donaciones y aportaciones monetarias y de cuánto del presidente.
Los demócratas dudan de la palabra de Trump con sustento, porque para el Salón de Eventos de la Casa Blanca el mandatario dijo primero que su edificación se haría con puras donaciones, sin embargo; luego pidió al Congreso un presupuesto de 600 millones de dólares para edificarlo y luego otros 400 millones más.
En el Capitolio, incluso, algunos legisladores republicanos se han unido a los demócratas al decir que ese Salón de Eventos será muy caro e innecesario como anexo al inmueble de la Casa Blanca.