*Más de 300 muertos y un largo camino de dolor y recuperación
BOGOTÁ: (Agencias).- “Desafortunadamente, no hay señales de vida”.
El sismo de magnitud 7,4 que golpeó Colombia el lunes 10 de agosto deja hasta el momento más de 300 muertos, 143 desaparecidos y más de 185.000 damnificados.
Con un trabajo de rescate en marcha aún, pese a que la 'ventana de vida' (72 horas para hallar sobrevivientes) ya se cumplió, las tareas avanzan en la remoción de escombros mientras el Gobierno anuncia ayudas y delinea la recuperación de las zonas más golpeadas.
Este lunes se cumple una semana del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste de Colombia, las posibilidades de encontrar nuevos sobrevivientes entre los escombros disminuyen, mientras la emergencia ingresa en una nueva etapa.
El terremoto, el más mortífero registrado en Colombia en el siglo XXI, golpeó el país a las 7:34 de la mañana del lunes 10 de agosto.
Su epicentro fue en San José del Palmar, en el departamento de Chocó, pero los daños se extendieron desde el puerto de Buenaventura, sobre el Pacífico, hasta el Eje Cafetero y grandes ciudades del oeste como Cali y Pereira.
El Instituto de Medicina Legal (IML) de Colombia, el organismo forense nacional, confirmó que ha recibido 304 cuerpos de víctimas del terremoto, de los cuales ya identificó a 300 que en su mayoría fueron entregados a sus familiares.
Los cuerpos recibidos son "provenientes de los departamentos de Chocó, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca", los más afectados por el terremoto de magnitud 7,4, señaló el IML.
El último balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), difundido el domingo 16 de agosto, contabilizó, además, 143 desaparecidos y 185.016 damnificados.
Además, más de 4.200 personas resultaron heridas.De la búsqueda de sobrevivientes a la remoción de escombros. Durante los primeros días, miles de rescatistas, militares y voluntarios trabajaron contrarreloj para localizar personas atrapadas.
Pero, superada la ventana de 72 horas considerada crítica para hallar sobrevivientes, las esperanzas se apagan..
En Cali, donde se contabilizan 111 fallecidos, algunos edificios ya fueron marcados para señalar que las tareas de búsqueda terminaron.
En otros puntos, los equipos continúan trabajando pese a las escasas probabilidades de encontrar personas con vida.
“Desafortunadamente, no hay señales de vida”, reconoció este domingo el capitán de Bomberos de Cali Alberto Hernández.
“Los milagros pueden ocurrir, pero, honestamente, por lo que hemos visto, no hay indicios de que alguien siga vivo”.
“Se va cerrando la ventana de esperanza”, resumió por su parte el capitán Roni Kaplan, portavoz del Ejército de Israel.
Una misión israelí integrada por 82 militares, entre rescatistas, ingenieros y especialistas, trabaja junto a bomberos y militares colombianos en distintos puntos del sur de Cali.
En las últimas 24 horas, sus equipos colaboraron en la recuperación de cuatro cuerpos, mientras las labores se concentran cada vez más en localizar a quienes continúan desaparecidos.
Más de dos tercios de las muertes provocadas por el terremoto se concentran en Cali y Pereira.
En Cali, los trabajos comienzan a pasar de la búsqueda de sobrevivientes a la recuperación de cuerpos y la retirada de los escombros con maquinaria pesada.