*El mandatario dimitió este 5 de noviembre mientras el Congreso debatía su juicio político por la insolvencia del banco, que dejó a 2.94 millones de ahorradores sin acceso a sus fondos.
La Constitución establece que el vicepresidente Pedro Alliana asumirá el cargo, lo que mantiene al Partido Colorado en el poder
ASUNCIÓN, PARAGUAY.- El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció este 5 de noviembre su dimisión al cargo, acorralado por la crisis financiera desatada tras la insolvencia de Ueno Bank, su intervención por el Banco Central y los pedidos de juicio político en su contra.
“Queridos compatriotas, hoy me dirijo a ustedes en uno de los momentos más difíciles de mi vida y con la convicción de que nuestra República siempre debe estar por encima de cualquier persona y circunstancia”, expresó el mandatario al inicio de su mensaje.
La decisión llegó mientras la Cámara de Diputados debatía su destitución.
Diputados de la oposición y un sector disidente del Partido Colorado habían impulsado un juicio político por presunto mal desempeño de funciones, una moción que, según trascendidos, contaba incluso con apoyo dentro de su propio partido.
Ante ese escenario, Peña comunicó su renuncia a través de redes sociales: “He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la República, lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas.
Quiero pedir disculpas al pueblo, si en algún momento he fallado, nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí”, comunicó.
El mandatario también se refirió a la crisis bancaria, señalando que su prioridad es “la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros”.
El colapso de Ueno Bank ha dejado a unos 2.94 millones de usuarios (cerca del 45 por ciento de la población) sin acceso a sus depósitos.
La entidad había captado miles de millones de dólares del seguro social luego de que se modificaran los criterios de inversión del Instituto de Previsión Social (IPS), que mantenía alrededor de 345 millones de dólares invertidos en el banco.
El banco, además, gestionaba el pago de jubilaciones de unos 32 mil beneficiarios.
“Detrás de cada depósito hay años de esfuerzo, sacrificio y proyectos familiares. Mi mayor deseo es que se garantice la devolución de esos recursos, que el fondo de garantía de depósitos cumpla su finalidad y que se protejan los fondos públicos”, afirmó Peña.
El trasfondo político
La jornada inició con el debate del juicio político, pero detrás de escena se gestó otra negociación.
El expresidente Horacio Cartes, líder del Partido Colorado (ANR), se reunió con integrantes del Ejecutivo, entre ellos el vicepresidente Pedro Alliana, también bajo amenaza de impeachment.
Cartes, quien preside la ANR, había declarado temprano que apoyaba el juicio, mientras el titular del Senado, Basilio Núñez, exigía la renuncia de Peña: “Como titular del Congreso de la Nación, no nos ubicaremos del lado del despojo de los fondos públicos, privados, de los ahorristas y de los jubilados”, escribió en X.
Con la renuncia, el proceso de destitución quedó sin efecto y se evitó exponer al vicepresidente.
Según la Constitución paraguaya, será Alliana quien asuma la Presidencia, lo que permite a los colorados mantenerse en el poder.
En su discurso final, Peña apeló a la institucionalidad: “Hoy debemos demostrar, una vez más, que la democracia se respeta, que las instituciones se cuidan.
Ningún cargo es más importante que la estabilidad de la República, ninguna persona está por encima del Paraguay”.
Tras conocerse la dimisión, Núñez convocó a una sesión conjunta del Congreso para aceptarla formalmente.
Se espera que en la misma sesión se tome juramento al sucesor.
Los señalamientos
La crisis está vinculada a dos hechos señalados por la prensa: una investigación del 17 de octubre según la cual Ueno Holding Saeca, vinculada al banco, habría pagado unos 30 mil millones de guaraníes (unos 5 millones de dólares según la publicación original) a una empresa donde Peña figuraba como accionista, y el nombramiento en septiembre de 2023 de Carlos Carvallo, exdirectivo de Financiera Ueno, al frente del Banco Central.
¿Quién asume ahora?
El cargo recaerá en Pedro Alliana, de 52 años, oriundo de Ñeembucú y militante del Partido Colorado desde hace más de dos décadas.
Fue el segundo al mando de Peña y, pese a fricciones previas con Cartes, retomó el diálogo con el líder colorado en plena crisis bancaria.