POR CUARTA VEZ
*A pesar de haber perdido en la primera vuelta, Luiz Inácio Lula da Silva logró una inédita victoria frente a Flávio Bolsonaro.
La izquierda seguirá gobernando en la democracia más grande de América Latina en un momento de "ola azul" en la región.
BRASILIA.- Avanza el conteo de papeletas de los millones de brasileños que han acudido este domingo a votar en la segunda vuelta de las presidenciales de Brasil, que enfrentan al presidente Luiz Inácio Lula da Silva y al senador ultraderechista Flávio Bolsonaro.
La encuestadora Datafolha ya proyecta al izquierdista como vencedor en el que sería su cuarto mandato, después de ir en cabeza casi todo el escrutinio.
Se trata de las elecciones más reñidas de la historia del país, tras la inesperada victoria de Bolsonaro en la primera vuelta, con el 47% de los votos frente al 45% de Lula.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se impuso este domingo en el balotaje frente al senador Flávio Bolsonaro y aseguró su continuidad en el poder por otros cuatro años, hasta 2031.
Con un total de 127.934.424 de votos, Lula obtuvo el 51,75%, frente al 48,25% de su rival.
El resultado supone una remontada respecto a la primera vuelta del 4 de octubre, cuando Bolsonaro fue el candidato más votado, con el 47,03% de los sufragios, frente al 45,16% de Lula.
El actual mandatario logró revertir esa diferencia en una segunda vuelta que enfrentó a dos candidatos separados por menos de dos puntos porcentuales en la primera instancia.
La victoria le permitirá a Lula iniciar un nuevo período presidencial el 5 de enero de 2027, que se extenderá hasta 2031.
Será su cuarto mandato al frente del gobierno brasileño: ya había presidido el país entre 2003 y 2010 y regresó al poder en enero de 2023, tras derrotar a Jair Bolsonaro, padre de su actual rival.
En la tarde hubo escenas de caos por la ampliación en dos horas del cierre de los colegios electorales.
Así lo ha decidido un juez, que ha atendido la petición de la campaña de Lula de ampliar el horario al detectar problemas en el transporte en varios lugares.
La jornada electoral tuvo un episodio excepcional: la Corte Suprema dispuso extender dos horas el horario de votación, por lo que las urnas cerraron a las 19:00.
La decisión respondió a pedidos de ambas campañas ante las dificultades registradas durante el traslado de votantes.
La campaña de Lula denunció que autoridades municipales de ciudades como São Paulo y Salvador, gobernadas por aliados de Bolsonaro, habían obstaculizado el transporte público.
El presidente calificó de “canallada” la actuación de los alcaldes señalados.
Por su parte, Flávio Bolsonaro también pidió extender el horario debido a las lluvias que afectaron algunas regiones.
En ese contexto, la Policía detuvo a un aliado de Bolsonaro acusado de obstaculizar el traslado de votantes al retener ómnibus.
La denuncia se sumó a las controversias que marcaron la jornada electoral.
Cerca de 159 millones de brasileños estaban habilitados para votar en estos comicios.
La disputa enfrentó a Lula, líder del Partido de los Trabajadores (PT), con Flávio Bolsonaro, senador del Partido Liberal (PL), quien buscaba llegar por primera vez a la Presidencia.