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¡EL PROEUROPEO MAGYAR ARREBATÓ EL GOBIERNO DE HUNGRÍA A ORBÁN!

El conservador pro europeo Péter Magyar ganó ayer las elecciones legislativas en Hungría, con una mayoría abrumadora en el Parlamento que le deja las manos libres para desmantelar el sistema instaurado por el ultranacionalista Viktor Orbán, quien...

¡EL PROEUROPEO MAGYAR ARREBATÓ EL GOBIERNO DE HUNGRÍA A ORBÁN!

TRAS 16 AÑOS EN EL PODER
“Hemos liberado a Hungría”, expresó Péter Magyar, al celebrar la contundente victoria de su partido Tisza en los comicios legislativos, que lo llevarán a dirigir al país

BUDAPEST.- El conservador pro europeo Péter Magyar ganó ayer las elecciones legislativas en Hungría, con una mayoría abrumadora en el Parlamento que le deja las manos libres para desmantelar el sistema instaurado por el ultranacionalista Viktor Orbán, quien reconoció su derrota tras 16 años en el poder.

“Hemos liberado a Hungría”, proclamó Magyar al final de la noche, encaramado en una tarima instalada a orillas del Danubio.

Decenas de miles de eufóricos seguidores del partido Tisza celebraron los resultados frente a la sede electoral de la agrupación en Budapest, ondeando banderas húngaras y bailando, mientras se oían bocinazos por la capital.

“Juntos derrotamos el régimen de Orbán”, expresó Magyar frente a sus seguidores.
“Hemos liberado a Hungría, recuperado nuestra patria”, expresó.

Muchos corearon “¡ruszkik haza!” (“¡rusos, váyanse a casa!”), una frase utilizada con frecuencia durante la revolución antisoviética de Hungría en 1956 y que había ganado vigencia mientras Orbán inclinaba al país hacia Moscú.

Según las cifras oficiales con 98.15 por ciento de las mesas electorales, Tisza obtuvo 138 de los 199 escaños con 53.56 de los votos, mientras el partido Fidesz de Orbán ganó 55 lugares legislativos y 37.86 por ciento de los sufragios.

Hubo una participación récord de 79.50 por ciento, que se atribuye sobre todo a una mayor movilización en las ciudades medianas y entre los jóvenes, según analistas.

Poco antes, Orbán admitió su derrota, asumió unos resultados “dolorosos, pero inequívocos”, y felicitó al partido ganador.

Los gobiernos de Orbán estuvieron marcados por duras ofensivas contra los derechos de las minorías y las libertades de prensa; socavó muchas de las instituciones de Hungría y ha sido acusado de desviar grandes sumas de dinero a las arcas de la élite empresarial, una acusación que él niega.

La debacle de Orbán, que convirtió a su país de 9.5 millones de habitantes en un modelo de democracia liberal, asesta también un golpe a los movimientos nacionalistas y de extrema derecha de todo el mundo.

Es el caso en particular del campo MAGA (Make America Great Again –Hacer América Grande Otra Vez–) del presidente estadunidense Donald Trump, quien envió al vicepresidente JD Vance para apoyar a Orbán en la recta final de campaña y criticar la injerencia de los “burócratas” de Bruselas.

“Es una derrota estruendosa para el autoritarismo, cuyo eco va mucho más allá de las fronteras de Hungría”...

Apuntó el centro de reflexión estadunidense Center for American Progress.

“Es también un golpe importante para quienes veían en el modelo corrupto de Orbán un ejemplo a seguir, incluido Trump”, agregó.

Varios dirigentes europeos felicitaron a Magyar, entre ellos, el presidente francés Emmanuel Macron, el canciller alemán Friedrich Merz, la primera ministra italiana Giorgia Meloni, y el primer ministro polaco Donald Tusk, quien añadió en húngaro:

“Rusos, vuelvan a casa”, en referencia a la cercanía de Orbán con el mandatario ruso Vladimir Putin.

Magyar, un antiguo aliado de Orbán que hizo campaña contra la corrupción y sobre asuntos cotidianos como la atención médica y el transporte público, se ha comprometido a reconstruir las relaciones de Hungría con la Unión Europea y la Organización del Tratado del Atlánico Norte, vínculos que se deterioraron en el gobierno de Orbán.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, celebró que “Hungría ha elegido Europa”.

Según Magyar “la paciencia ha llegado a su límite” frente a un dirigente nacionalista que recurría regularmente a su derecho de veto para bloquear las políticas europeas, incluido a finales de marzo un préstamo de 90 mil millones de euros para Ucrania.

Ex aliado del partido de Orbán antes de volverse su principal opositor, Magyar logró en dos años construir un movimiento de oposición capaz de derrotar al presidente, a pesar del sistema electoral forjado a su favor desde su regreso al poder en 2010 y del control ejercido por sus allegados sobre más de 80 por ciento de los medios.

“Estoy aquí para ganar”, declaró Orbán por la mañana tras votar en Budapest, al destacar sus amistades por todo el mundo, “desde Estados Unidos hasta China, pasando por Rusia y el mundo turco”.Magyar se ha comprometido a mejorar los servicios públicos, en particular de salud y educación.

Sobre los temas regionales ha prometió ser un miembro leal de la UE, aunque, al igual que Orbán, se opone al envío de armas a Ucrania.