PARA SOMETER DETENIDOS
*El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos ha adjudicado un contrato de 16.7 millones de dólares para la compra de 6 mil pares de guantes capaces de propinar dolorosas descargas eléctricas, y que serán utilizados por sus agentes para controlar a detenidos y manifestantes que se resistan.
WASHINGTON.- El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) adjudicó un contrato de $16.7 millones para la adquisición de 6,000 pares de guantes capaces de administrar dolorosas descargas eléctricas, que, según la agencia, serían utilizados por sus agentes para controlar a detenidos y manifestantes que opongan resistencia.

El ICE siguió adelante con la compra a pesar de la oposición de defensores de los derechos civiles y legisladores demócratas en el Congreso, quienes cuestionaron que se pueda confiar en que los agentes utilicen estos dispositivos de forma adecuada.
Según un anuncio publicado el jueves en una base de datos federal, el ICE firmó un contrato sin licitación con Compliant Technologies LLC, una empresa con sede en Kentucky dedicada a la fabricación de estos guantes.
El acuerdo incluye la adquisición de 6,000 unidades, además de equipos y servicios de apoyo, durante los próximos seis meses.
Los defensores de los derechos civiles han señalado que los agentes del ICE ya enfrentan críticas por su uso de la fuerza, con escasa supervisión y rendición de cuentas, durante la aplicación de las medidas de inmigración impulsadas por el presidente Donald Trump.
El ICE publicó el anuncio horas después de que un grupo de senadores estadounidenses, encabezado por la demócrata Catherine Cortez Masto, de Nevada, instara a la agencia a cancelar el plan de adquirir los guantes.
En una carta dirigida el jueves al director interino del ICE, Cortez Masto y otros 15 senadores demócratas cuestionaron la necesidad de que la agencia adquiriera estos dispositivos.
“El uso indebido, flagrante y trágico de la fuerza en Los Ángeles, Chicago, Minneapolis, Houston, Maine y otros lugares del país suscita un gran escepticismo sobre la capacidad profesional de la agencia para utilizar de forma segura una nueva herramienta que podría emplearse para causar daño a los estadounidenses sin motivo alguno”, indicaba la carta.
Los senadores son los más recientes en manifestar su oposición al plan, que se dio a conocer este mes cuando el ICE publicó un anuncio en el que exponía su intención de adquirir miles de “dispositivos que distraen y reducen la tensión” para agentes e investigadores.
Estos dispositivos funcionan como guantes de patrulla normales hasta que un agente pulsa un botón para activar el modo eléctrico.
Deben aplicarse directamente sobre la piel de una persona para producir una descarga que provoca dolor, y se promocionan como una herramienta para lograr que quienes se resisten acaten las órdenes.
En los últimos años, algunas cárceles locales y comisarías de policía los han utilizado.
Según el comunicado del ICE, los agentes los utilizarían en “situaciones de gran tensión”, como durante detenciones, al transportar a personas detenidas que se muestren agresivas o al intervenir en disturbios civiles fuera de los centros de detención.
“Se utilizará cuando un sujeto oponga resistencia, ya sea de forma activa o pasiva, y un agente necesite tomar el control rápidamente para evitar lesiones a ambas partes”, indicó el documento.
El ICE afirmó que las descargas eléctricas ayudarían a “mantener el control sobre los reclusos y prevenir agresiones o intentos de fuga”, permitirían a los funcionarios esposar a personas que oculten las manos y facilitarían el control de multitudes.
El objetivo, según el documento, sería evitar el uso de una “fuerza más severa”, incluidas las armas de fuego.
El comunicado indicó que los guantes se utilizarían de acuerdo con “normas aprobadas en materia de políticas, formación y rendición de cuentas”, aunque no ofreció más detalles sobre esos protocolos.
Cortez Masto y el resto de los senadores afirmaron en su carta que el dispositivo...
“Plantea riesgos sustanciales si se utiliza durante detenciones civiles, y más aún si se emplea sin límites claros, sin la formación adecuada y sin una supervisión exhaustiva”.
Los legisladores afirmaron que el ICE debe hacer públicos los detalles sobre cómo se capacitará a los agentes y cómo se documentará y revisará internamente el uso de los guantes para evitar posibles abusos.
El Departamento de Seguridad Nacional, organismo del que depende el ICE, reaccionó el jueves con actitud desafiante ante las críticas a la compra.
