
Por: Edgar Ochoa/ NOTIVER
EL ZURDO DE ORO VERACRUZANO
Hablar de Ángel Moreno Veneroso es hablar de una de las grandes historias que ha dado el béisbol veracruzano, un hombre nacido en Soledad de Doblado que convirtió el sueño de lanzar una pelota en una carrera inolvidable.
Debutó profesionalmente en 1975 con los Rieleros de Aguascalientes y con el paso de los años se convirtió en uno de los lanzadores más respetados de la pelota mexicana.
Su brazo zurdo lo llevó hasta las Grandes Ligas con los Angelinos de California, donde actuó en 21 encuentros entre 1981 y 1982.
En la Liga Mexicana construyó números que hablan por sí solos: 263 victorias, 171 derrotas, 3.51 de efectividad, 615 juegos y 3,806 entradas lanzadas.
Completó 164 juegos, consiguió 26 blanqueadas y ponchó a 2,255 bateadores, cifra que lo colocó durante mucho tiempo entre los grandes ponchadores de la historia de la LMB.
Fue campeón de efectividad en 1998 con Leones de Yucatán con un extraordinario 1.96 y en dos temporadas fue líder de victorias, además de registrar 13 campañas con más de 100 ponches y 16 con más de diez triunfos.
En 2012 llegó el reconocimiento que todo pelotero sueña, al ingresar al Salón de la Fama del Beisbol Mexicano.
Su historia también quedó marcada por su paso con El Águila de Veracruz y por aquellas tardes en las que el puerto veía subir al montículo a su querido zurdo.
Ángel Moreno no solamente lanzó juegos, ganó batallas y acumuló estadísticas; también abrió camino para generaciones de peloteros veracruzanos.
Hoy, cuando se habla de los grandes lanzadores mexicanos, su nombre aparece con todo merecimiento, porque detrás de cada victoria hubo sacrificio, disciplina y una pasión enorme por el rey de los deportes.
CERO CON NUEVE LANZAMIENTOS
José Ignacio “Tibu” Rodríguez sigue dando pasos firmes en su aventura por las Grandes Ligas y ahora volvió a demostrar que puede responder cuando su equipo más lo necesita.
El lanzador oaxaqueño recibió la responsabilidad de trabajar la séptima entrada por parte del mánager de los Azulejos de Toronto, en un momento en el que el equipo buscaba preservar la ventaja frente a los Orioles de Baltimore.
Y el “Tibu” respondió con autoridad, retirando la entrada en solamente nueve lanzamientos, cinco de ellos strikes.
Christian Encarnación abrió con imparable, pero Rodríguez mantuvo la calma y después él mismo atrapó el elevado de Carlos Narváez.
Para cerrar la entrada, Rece Hinds conectó rodado a las paradas cortas que terminó en doble play.
Tres bateadores, nueve pitcheos y una entrada limpia que habla de la confianza que poco a poco se está ganando el joven mexicano.
Lo importante no solamente es el cero en la pizarra, sino la manera en que está aprovechando cada oportunidad que recibe.
El “Tibu” está mostrando control, temple y capacidad para competir ante bateadores de Grandes Ligas.
Y mientras siguen llegando estas oportunidades, también crece la confianza del cuerpo técnico de Toronto en un pitcher que está escribiendo, paso a paso, su propia historia en el mejor béisbol del mundo.
RUMBO A LA MLB CUP 2026
La Liga de Béisbol Infantil y Juvenil de Veracruz, A.C., intensifica su preparación para vivir una nueva experiencia, ahora en la MLB Cup 2026, que se realizará del 18 al 25 de octubre en San Luis Potosí.
Después del campeonato nacional conseguido en Aguascalientes, dentro del torneo Calaveritas, llegó la invitación para representar nuevamente a Veracruz en este importante escenario del béisbol infantil mexicano.
Pero más allá de ganar juegos, lo verdaderamente importante será conocer, escuchar y acompañar emocionalmente a estos niños, porque cada uno de ellos está viviendo una experiencia que puede marcar su vida deportiva y personal.
Al frente del equipo estará un cuerpo técnico de experiencia, encabezado por Enrique Osorio como manager, Kevin Flores como coach y Agustín Ávila como coach de pitcheo.
Veracruz ya sabe lo que significa competir en la MLB Cup y en torneos anteriores ha dejado huella por su entrega y su calidad dentro del terreno de juego.
Ahora comienza una nueva aventura para una generación que llevará en el uniforme el orgullo de todo un estado.
Ojalá que estos pequeños disfruten cada lanzamiento, cada batazo y cada momento en el terreno de juego, porque el béisbol también se trata de formar seres humanos de calidad.
Mi reconocimiento a Ricardo Reyes, Pdte de la Liga Veracruz AC y todo su equipo de trabajo, que han mostrado ese compromiso real en todos los torneos que participan.
El sueño comienza desde Veracruz y el próximo destino es San Luis Potosí, donde nuevamente nuestros niños jarochos buscarán hacer historia.