
Por Edgar Ochoa/NOTIVER
El Águila lo vuelve hacer
El beisbol tiene esa agia que no avisa, que te sacude cuando menos lo esperas, y anoche en el puerto lo volvió a demostrar:
El Águila de Veracruz amarró la serie en extrainnings con un triunfo de esos que se cuentan con emoción en la garganta, 11-10 sobre los Olmecas de Tabasco, dejando claro que este equipo sabe venir de atrás y que simplemente no se rinde.
Desde la primera entrada parecía que la noche sería cuesta arriba, cuando los visitantes madrugaron a Dinelson Lamet con el batazo de Yunior Severino que puso el 3-0, pero este Águila tiene carácter, y en la baja del primer rollo respondió de inmediato para apretar la pizarra.
Tabasco volvió a pegar en la tercera, ampliando ventaja, pero ahí vino el despertar jarocho, ese que prende al Beto Ávila:
Un rally de seis carreras que cambió por completo el rumbo del juego, con batazos oportunos y el estallido de Tito Valenzuela con cuadrangular incluido, demostrando que este lineup tiene dinamita.
Aun así, el duelo estaba lejos de terminar, porque los Olmecas no bajaron los brazos y fueron recortando hasta empatar el juego en una batalla de ida y vuelta, de esas que hacen que nadie se levante de su asiento.
Veracruz volvió a tomar ventaja, pero otra vez Tabasco respondió en la novena, silenciando momentáneamente el estadio, aunque este equipo jarocho tiene algo que no se enseña: corazón.
En la baja de la novena, El Águila empató el juego y mandó todo a extrainnings, reafirmando esa identidad de pelear hasta el último out.
Y ya en la décima, cuando la tensión se podía cortar con cuchillo, apareció el héroe inesperado, Daniel Montaño, que al primer pitcheo conectó el imparable que mandó al plato la carrera del triunfo, desatando la locura en el parque y sellando la serie para los de casa.
Este no fue solo un juego ganado, fue una declaración: El Águila sabe sufrir, sabe levantarse y sabe ganar juegos bravos, de esos que construyen carácter en una temporada.
Cristopher Molina se llevó el triunfo en relevo, mientras que Nolan Blackwood cargó con la derrota, pero más allá de los números, lo que queda es la sensación de un equipo que no negocia el esfuerzo, que pelea cada turno y que entiende que en el beisbol, mientras haya outs por jugar, siempre hay historia por escribir.
Rosier será operado
En otro tema, la noticia que preocupa en el dugout jarocho es la situación de Corey Rosier, quien sufrió el impacto de un lanzamiento en el rostro durante el juego.
De inmediato fue trasladado al hospital para realizarle estudios de imagen, específicamente una tomografía (TAC), donde se confirmó una fractura del hueso cigomático superior.
Tras el diagnóstico, las imágenes fueron enviadas a un especialista en el área maxilofacial, quien será el encargado de valorar el procedimiento a seguir.
Todo indica que el jardinero deberá ser intervenido quirúrgicamente en los próximos días, por lo que estará fuera de actividad mientras se recupera.
Es un golpe duro para el equipo, no solo por lo que aporta en el terreno, sino también por su energía dentro del clubhouse.
En este momento, lo más importante es su salud y su pronta recuperación.
Desde aquí, le mandamos toda la buena vibra y el deseo de que vuelva pronto al diamante, fuerte y al cien por ciento, porque el beisbol siempre da revanchas y estamos seguros de que Rosier tendrá la suya