
Por: Edgar Ochoa/ NOTIVER
Beltrán, Andrew y Kent ya son inmortales
Cooperstown volvió a escribir una página inolvidable en la historia del béisbol con la entronización de Carlos Beltrán, Andruw Jones y Jeff Kent al Salón de la Fama.
Tres nombres que marcaron una época desde el corazón del diamante y que hoy reciben el máximo reconocimiento que puede alcanzar un pelotero.
Beltrán se convirtió en el sexto puertorriqueño inmortalizado, coronando una carrera brillante en la que combinó velocidad, poder, defensa y liderazgo.
Andruw Jones hizo historia al ser el primer jugador nacido en Curazao en ingresar a Cooperstown, dejando como legado una de las mejores defensas que se hayan visto en el jardín central, además de un bate respetable que lo convirtió en figura de Grandes Ligas.
Jeff Kent, por su parte, rompió una larga espera para los segunda base al convertirse en el primero en ingresar desde Craig Biggio, gracias a una trayectoria que lo consolidó como el intermedista con mayor poder ofensivo de su generación.
La ceremonia reunió a 60 miembros del Salón de la Fama, reflejando la grandeza de un deporte que siempre encuentra la manera de honrar a quienes dejaron huella.
Historias distintas, caminos diferentes, pero un mismo destino: la inmortalidad.
Quinta barrida que duele para El Águila
El panorama para El Águila de Veracruz luce cada vez más complicado después de sufrir su quinta barrida de la temporada, ahora a manos de los Diablos Rojos del México, que completaron la Serie Roja imponiéndose 8-2 en el Estadio Alfredo Harp Helú.
La ofensiva escarlata volvió a hacer daño desde el primer episodio con el cuadrangular de Luis Liberato y nunca permitió una reacción real de la novena jarocha, que únicamente pudo acercarse momentáneamente en la segunda entrada.
Robinson Canó y Juan Carlos Gamboa terminaron de inclinar la balanza para que los capitalinos sellaran una nueva victoria.
Desafortunadamente esta ya es la quinta serie en la que Veracruz es barrido durante la campaña, luego de haber sido superado anteriormente por Diablos, Olmecas de Tabasco, Saraperos de Saltillo y Pericos de Puebla, una estadística que explica gran parte del momento que vive el equipo.
Ahora restan solamente tres series para cerrar el calendario, dos de ellas en casa y una más como visitante, por lo que el margen de error prácticamente desapareció.
Matemáticamente aún existen posibilidades, pero siendo realistas el escenario luce cuesta arriba.
Ya habrá tiempo para hacer un balance completo de la temporada, aunque es inevitable reconocer que cuando los resultados no acompañan, todas las deficiencias salen a la luz y cada derrota termina pesando mucho más en el análisis final.