El Pachuca salió del abismo en el que sigue hundido el Atlante.

Los Tuzos se acercan a zona de Liguilla después del 3-0 en la capital sobre los Potros de Hierro.
El Atlante, por el contrario, ligó su séptimo partido sin victoria, que lo hunde en la clasificación en la que por ahora es decimocuarto.
El técnico del Pachuca, Benjamín Mora, estaba en la cuerda floja hace unas jornadas por una inesperada caída contra el Puebla.
Después de ese juego, ha ganado 8 de 12 puntos en disputa.
La fortuna también juega y le va al Pachuca.
Al minuto 12’, Salomón Rondón no superó la barrera en un tiro libre, pero aun así anotó gracias a un desvío.
El cuadro azulgrana aún no se reponía del shock cuando Robert Kenedy raspó con la zurda la pelota, casi de manera instintiva, y la guardó en el ángulo superior derecho.
El portero Óscar Jiménez ni se movió.
Balón con destino a portería azulgrana, balón que acababa en la red.
Oussama Idrissi no había anotado en todo el torneo, pero ahora también probó suerte de media distancia y el esférico pegó en el travesaño, picó de campana y salió del marco.
Gol. Tres a cero, al 37’.
En la racha de siete partidos sin triunfo, incluidos los de Leagues Cup, no siempre el Atlante ha sido superado; por ahí hay un penal fallado contra Tigres y otro ante Atlas que pudo modificar la inercia.
Es un cliché que este deporte se gana con goles, y Pachuca dictó cátedra.
Con un Atlante lanzado al ataque en el segundo tiempo, los Tuzos se regocijaron en los contragolpes.
De milagro no fue más escandaloso el marcador, de no ser porque a Rondón le faltó fuerza en un tiro franco y luego porque Alan Bautista cimbró el travesaño.
Qué importaba, el daño al rival ya estaba hecho.
Y Benjamín Mora que se tambaleaba en el cargo hace unas semanas hoy puede hacer cuentas alegres porque la Liguilla está al alcance.