
Por: Edgar Ochoa/ NOTIVER
¡ARRANCÓ LA FIESTA GRANDE EN TIJUANA!
Y como dice aquella vieja frase beisbolera: ¡playball y que ruede la pelota! La Serie del Rey 2026 arrancó con una ceremonia inaugural que estuvo a la altura de una gran final en el Toros Mobil Park de Tijuana, donde la fiesta comenzó con sabor mexicano y grandes invitados, entre ellos el inmortal Vicente “Huevo” Romo y el campeón mundial de boxeo Jaime Munguía, quien tuvo el honor de lanzar la primera bola.
El cantante Víctor García puso la piel chinita al interpretar nuestro Himno Nacional, mientras que el Ejército Mexicano engalanó el terreno con una impresionante bandera monumental que cubrió todo el diamante.
Y como cereza del pastel, fue presentado el trofeo “108 Costuras”, ese objeto de deseo que a partir de ahora representa la gloria de la Liga Mexicana de Beisbol.
Pero después de tanta fiesta vino lo bueno, porque los Olmecas de Tabasco salieron al terreno sin complejos y pegaron primero.
Los campeones de la Zona Sur aprovecharon un error defensivo de Jonathan Guzmán y después apareció Óscar González con el batazo oportuno para producir dos carreras, armando un rally de cuatro anotaciones en la tercera entrada que puso contra las cuerdas a los Toros.
Al cierre de esta edición, los astados estaban siendo sorprendidos por unos aguerridos pochitoques que demostraron desde el primer inning que no llegaron hasta esta instancia por casualidad.
Mañana les contaré todos los detalles de este arranque de la Serie del Rey 2026, porque apenas estamos viendo los primeros capítulos de una historia que promete muchas emociones.
OHTANI Y UN MVP QUE SE COMPLICA
El fenómeno japonés Shohei Ohtani atraviesa un cierre de temporada complicado con los Dodgers de Los Ángeles y las molestias físicas comienzan a ser un verdadero dolor de cabeza.
El jugador de dos vías ha tenido problemas en la rodilla izquierda, el bíceps derecho y el cuello, situación que ha obligado al manager Dave Roberts a darle descanso para evitar mayores consecuencias.
Ohtani ya regresó como bateador designado, pero todo apunta a que este año no volverá a subir al montículo, por lo que su faceta como lanzador tendrá que esperar hasta 2027.
Y aquí viene lo interesante: esta situación también puede pegarle fuerte en sus aspiraciones por conquistar nuevamente el premio MVP de la Liga Nacional.
El japonés ha puesto números espectaculares cuando está sano, pero perder partidos en la recta final y dejar de aportar desde la lomita puede abrirle la puerta a otros candidatos que vienen cerrando fuerte la temporada.
En pocas palabras, Ohtani sigue siendo Ohtani, pero hasta los superhéroes del beisbol necesitan de vez en cuando pasar por el taller.
Los Dodgers saben que lo más importante ahora es tenerlo sano y en plenitud para octubre, porque ahí es donde realmente comienza otra historia.
NACE LA ESCUELA PARA CATCHERS
En el béisbol hay posiciones que se juegan con el cuerpo, otras con el talento, pero el catcher se juega con el cuerpo, la mente y el corazón.
Con esa filosofía nace la Escuela para Catchers Edgar Ochoa, un proyecto especializado que tendrá como escenario el histórico Estadio Beto Ávila de Veracruz y que buscará formar receptores con fundamentos, disciplina, carácter y liderazgo.
La escuela representa también una manera de devolver al béisbol parte de lo mucho que este deporte me ha dado a lo largo de mi carrera.
Después de haber egresado de la IX Generación de Pastejé, representar a México durante cuatro años, firmar con los Tecolotes de los Dos Laredos y debutar profesionalmente en 1993, además de tener la oportunidad de pertenecer a la organización de los Bravos de Atlanta, jugar con los Tigres de México y ser campeón en 1997, así como defender las camisetas de Rieleros de Aguascalientes, Sultanes de Monterrey, Rojos del Águila de Veracruz y Venados de Mazatlán, con quienes también fui campeón en la temporada 1997-1998, hoy toca transmitir esa experiencia a las nuevas generaciones.
Porque ser catcher no es solamente ponerse detrás del home: es dirigir, estudiar al rival, tomar decisiones y asumir responsabilidades cuando más pesa el juego.
Y hay una parte muy importante de este proyecto: estaremos trabajando de manera conjunta con El Águila de Veracruz, porque aquellos muchachos que demuestren talento, disciplina y, sobre todo, buena actitud, tendrán la oportunidad de ser observados por la organización del glorioso equipo veracruzano.
Aquí no se trata solamente de enseñar a recibir una pelota, bloquear o tirar a segunda; se trata de abrir puertas y darle herramientas a los jóvenes para que puedan buscar su propio camino en el béisbol.
Porque un buen catcher puede ganar un juego, pero un gran catcher puede hacer mejor a todo su equipo.
No formamos solamente catchers; formamos líderes dentro y fuera del terreno de juego.