*Convenio del IMSS Bienestar
*Prometían de todo… pero, no han cumplido
Por Noemí Valdez
Reportera de Notiver
Promesas de cobertura universal, gratuidad absoluta, suministro completo de medicamentos y una red médica equipable con los mejores estándares internacionales quedaron asentadas en el Convenio de Coordinación firmado entre el Gobierno del Estado de Veracruz y el organismo descentralizado IMSS-Bienestar.
Sin embargo, a dos años de la entrega del sistema de salud estatal a la Federación, el acuerdo suscrito durante la administración de Cuitláhuac García Jiménez no ha sido más que una “chulada en papel” frente al desabasto y las carencias que día a día padecen miles de veracruzanos.
El convenio jurídico (clave CC-E001-VER-01-2024), suscrito entre las autoridades estatales —encabezadas por la entonces Secretaria de Salud, Guadalupe Díaz del Castillo Flores, y el Secretario de Finanzas, José Luis Lima Franco— y el IMSS-Bienestar, prometía saldar la deuda histórica en materia de salud para la población no derechohabiente.
Pero en los hechos, la transición presupuestal e institucional se ha convertido en un calvario de trámites burocráticos y promesas de escritorio.
El documento oficial contempla una serie de compromisos enmarcados en el Modelo de Atención a la Salud para el Bienestar (MAS-BIENESTAR) y el Plan Nacional de Desarrollo, entre los que destacan: Gratuidad y Cobertura Universal Integral: La garantía legal de brindar atención médica y hospitalaria integral totalmente gratuita a todas las personas sin seguridad social en la entidad, sin discriminación y bajo criterios de igualdad y universalidad.
Abasto Total de Medicamentos e Insumos: El compromiso expreso de asegurar el suministro de medicamentos, materiales de curación y la realización de exámenes clínicos de laboratorio de manera oportuna.
La transferencia de recursos presupuestarios federales con el carácter de subsidios —tan solo para el ejercicio 2024 el monto era de $193,475,126.63 pesos para los capítulos de gasto de materiales, suministros y servicios generales (2000 y 3000)— destinados a sufragar la operación continua de la red hospitalaria.
Tambien prometieron la consolidación de una red de establecimientos de salud basada en la Atención Primaria a la Salud, abarcando desde la promoción y prevención de enfermedades hasta tratamientos especializados, rehabilitación y cuidados paliativos.
Al mismo tiempo la obligación de fiscalizar cada peso a través de la apertura de cuentas bancarias productivas exclusivas, auditorías mensuales de gasto y la verificación digital de Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI) emitidos a nombre de Servicios de Salud de Veracruz (SESVER).
Auqnue el texto legal establece rigurosas cláusulas para la devolución de remanentes a la Tesorería de la Federación (TESOFE), supervisiones permanentes y reportes de desempeño e indicadores con metas del 100% de ejercicio presupuestal, la ciudadanía veracruzana sigue enfrentando la falta de insumos básicos, postergación de citas médicas y el peregrinaje en búsqueda de fármacos que el Estado prometió garantizar.
Lo que en las cláusulas firmadas en la Ciudad de México el 20 de mayo de 2024 se planteó como el marco para la transformación del sistema de salud local, a dos años de distancia refleja que la centralización administrativa heredada por la administración saliente dejó un esquema impecable en el archivo jurídico, pero ajeno a la urgencia que se vive diariamente en las salas de espera de los hospitales veracruzanos.