*Guadalajara hace el “milagro” de remontar en el juego de vuelta a Tigres y meterse a semifinales
Cuando parecía que la historia estaba escrita, Chivas sacó el orgullo, corazón y buen futbol para remontarle 2-0 a Tigres y sellar su pase a las Semifinales del Clausura 2026.
Con dos goles del héroe inesperado Santiago Sandoval, el Rebaño igualó el marcador global 3-3 Tigres para avanzar por mejor posición en la tabla.
En una noche dramática en el Estadio AKRON, las Chivas se negaron a morir después del.
El cuadro tapatío tuvo un arranque dominante con 15 minutos de agobio absoluto a Tigres, pero no fue capaz de reflejarlo en el marcador.

En apenas el primer minuto, se suscitó la polémica del partido con un gol anulado de Ricardo Marín por un fuera de lugar cerrado que se definió con el apoyo de la tecnología del SAOT de precisión milimétrica.
En ese asfixio en la portería defendida por Nahuel Guzmán, el arquero intervino con dos atajadas a Omar Govea y Bryan “Cotorro” González, además de varios intentos por parte de Ángel Sepúlveda.
Durante los primeros 45 minutos, el portero Óscar Whalley no fue exigido, apenas un remate descompuesto por parte de Juan Pablo Vigón e controló sin problema.
En el inicio de la segunda parte, Gabriel Milito mantuvo su mismo once con el “Cuate” Sepúlveda y Marín de punta, atrás de ellos Santiago Sandoval y el “Cotorro” de central por izquierda.
Tigres logró apagar el fuego por momentos con su experiencia para jugar instancias definitivas y el correr de los minutos generó cierta impresión para un Rebaño sin contundencia.
Cuando la necesidad era hacer goles, el primer cambio fue en labor defensiva con el ingreso de Miguel Gómez y la salida de José Castillo.

Hubo una sensación constante de peligro, pero los once futbolistas de Tigres defendían en el fondo.
Al minuto 73, en un tiro de Marín, Santiago Sandoval alcanzó a desviar el balón a portería para generar la reacción que necesitaba Chivas con el 1-0 y desahogar el grito de gol en la esperanza.
Cuatro minutos después, el propio Sandoval firmó el milagro con un cabezazo en un centro de Omar Govea que desató la euforia en el Estadio AKRON.
Tigres respondió con un tiro de Juan Brunetta y un remate de cabeza de André-Pierre Gignac que controló Whalley.
Sobre el final del partido, expulsaron a Francisco Reyes cuando los regios amenazaban con el gol.
Pero finalmente, Guadalajara encontró recompensa en una remontada llena de carácter que desató lágrimas, abrazos y una comunión total entre afición y equipo que mantienen intacto el sueño por el título 13.