Julio César Chávez y Jorge ‘Travieso’ Arce volvieron a verse las caras y regalaron otra noche de emociones.
Tras tres intensos asaltos de exhibición en Puebla, los campeones firmaron un empate que hizo vibrar a los aficionados con buenas combinaciones y nostalgia.
La pelea tuvo causa: apoyar la lucha contra las adicciones.
A sus 63 años, Chávez subió al ring impulsado desde la grada por su hijo Julio César Jr., quien ha pasado por momentos difíciles durante su carrera, pero que ahora pretende dedicarse exclusivamente al boxeo y al deporte.
Del otro lado, el “Travieso” Arce, de 46 años, demostró que sigue en forma.
Este fue el cuarto capítulo entre ambos pugilistas, pues la última vez chocaron en Tijuana, en septiembre de 2020.
Más que el resultado y decidir un ganador, el mensaje fue de unidad y apoyo.