El Toluca volvió a saborear las mieles de la victoria, y de qué forma.
Con goles de alta factura, los Diablos Rojos aplastaron en casa 4-0 a Monterrey y se quitaron de encima la pesada losa de siete partidos sin ganar.
El equipo mexiquense se reencontró con el triunfo porque también recuperó la memoria futbolística, con un Nico Castro en plan estelar, un desequilibrante Helinho que sacó de quicio a la zaga regia y un Paulinho que recuperó la efectividad de frente al arco.
Además, como lo había pedido Antonio Mohamed, los escarlatas volvieron a colgar el cero en su arco, algo que no habían conseguido durante esa racha negativa.
Los Diablos tomaron la ventaja desde el 8’, cuando Castro tiró una pared con Brian García y se barrió para prender la esférica de bote pronto.
Después, el propio Nico se inventó una acción individual, que incluyó un túnel sobre Ricardo Chávez, y filtró para Paulinho, quien definió con un toque sutil por encima del arquero Esteban Andrada, al 23’.
Aunque Rayados tuvo algunas opciones, sobre todo a balón parado, la contundencia estuvo del lado rojo.
Al 51’, en otra vistosa acción, Helinho cedió de taco para que el delantero portugués firmara su doblete con un derechazo cruzado.
Si Monterrey soñaba con algún milagro, la ilusión se apagó al minuto 62’, cuando Carlos Salcedo vio la tarjeta roja por una plancha sobre Helinho.
Al 90’, Jesús Gallardo aplicó la ley del ex para poner cifras definitivas.
Toluca se reconcilió con la victoria en el momento más oportuno.
A falta de una jornada llegó a 27 puntos, cifra que prácticamente le garantiza el boleto a la Liguilla del Apertura 2026.
Monterrey, ese equipo que solo ha ganado dos veces en los últimos 30 años en la capital mexiquense, vivió otro infierno en el Nemesio Diez.
Los dirigidos por Matías Almeyda se quedaron con 21 unidades, con un partido pendiente pero sin margen de error.