Atlas es oscuridad en el Jalisco y luz en patio ajeno.
Los Rojinegros perdieron por una goleada humillante de 4-1 ante Pachuca, confirmando su inconsistencia como local que en nueve partidos sólo ganó dos, empató tres y perdió cuatro en el Apertura 2026.
Con el descalabro, Atlas se quedó con 27 puntos.
En apariencia, Atlas tenía un rival a modo para dar el salto hacia mejores posiciones.
Sin embargo, las circunstancias de las lesiones obligaron a Hernán Crespo a realizar ajustes que descompusieron el funcionamiento esperado.
Edgar Zaldívar se ausentó por una molestia de ligamentos en la rodilla izquierda, Jorge Sánchez por problemas en el aductor derecho y Paulo Ramírez presentó un esguince en la rodilla derecha.
De tal manera, Crespo improvisó con el ingreso de Sergio Hernández como lateral derecho y dejó a Milton Valenzuela por izquierda.
Pero la fragilidad se notó más en la central con Adonis Frías, Manuel Capasso y Juan Sánchez Purata.
Con tantos movimientos y debilidades al descubierto, el Pachuca de Benjamín Mora, hambriento por la victoria olió la sangre del Atlas y aprovechó al minuto 5 las desatenciones.
Oussama Idrisssi centró por izquierda, y Capasso en su intención de interceptar el servicio anotó en su portería para el 1-0.